La escribana de Adorni: del "negocio" de la efedrina a las sombras de las propiedades del Jefe de Gabinete

El historial de Nechevenko es inquietante y la lupa de la justicia hoy se posa sobre la relación con el funcionario libertario.

Manuel Adorni. Manuel Adorni.
Hace 2 Hs

Resumen de nota

  • La escribana Adriana Nechevenko declarará ante el fiscal Pollicita por presuntas irregularidades en la compra de inmuebles del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el próximo miércoles.
  • Nechevenko gestionó bienes de Adorni con valores sospechosos. En 2014, fue testigo clave en el caso de la efedrina tras avalar firmas de bandas que usaban laboratorios fantasma.
  • El vínculo entre la escribana y el pasado del narcotráfico local pone bajo escrutinio el patrimonio del entorno presidencial y plantea un nuevo frente judicial para el Gobierno.
Resumen generado con IA

Adriana Mónica Nechevenko de Schuster no es una desconocida en los pasillos de Comodoro Py. El próximo miércoles, cuando se presente ante el fiscal Gerardo Pollicita para aclarar las irregularidades en la compra de propiedades de Manuel Adorni, revivirá una historia que comenzó hace 12 años. En aquel entonces, Nechevenko fue testigo clave en un juicio que desnudó el tráfico de efedrina en Argentina, al certificar firmas para una banda que movía toneladas de precursores químicos bajo la fachada de laboratorios fantasma.

La lupa de la justicia hoy se posa sobre la relación de la escribana con el Jefe de Gabinete. Nechevenko gestionó la compra de una casa en el country Indio Cua y un departamento en Caballito, este último con un valor declarado sospechosamente bajo y financiado mediante préstamos de dos mujeres de avanzada edad que, al ser consultadas por la prensa, negaron conocer a Adorni.

El historial de Nechevenko es inquietante. Documentos judiciales confirman que su firma avaló las operaciones de Guillermo Manfredi, Josué Fuks y Alfredo Abraham, cerebros detrás de la firma FASA, que importó casi 10 toneladas de efedrina en solo 10 meses. 

Durante el juicio de 2014, la escribana admitió haber trabajado años para ellos, incluso facilitando la creación de sociedades "express" que servían de pantalla para el narcotráfico.

Su nombre también aparece ligado a Guillermo Ascona, un humilde vendedor ambulante que figuraba como importador de 1.900 kilos de efedrina. La justicia determinó que Ascona era un testaferro, pero sus firmas pasaban siempre por el sello de Nechevenko. 

Hoy, con siete visitas registradas a la Casa Rosada y bajo el foco del fiscal Pollicita, la escribana vuelve al centro de la escena, al conectar el pasado más oscuro del narcotráfico local con las dudas patrimoniales del funcionario más cercano al Presidente.

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