Cucurella lamentó la caída de la Finalissima y se ilusiona con enfrentar a Argentina en el Mundial: “Ojalá nos crucemos”
El lateral español bajó la tensión tras las bromas con Enzo Fernández, aseguró que España quería jugar el duelo y dejó un mensaje claro: espera enfrentar a la Albiceleste en 2026.
Marc Cucurella, defensor de la selección española.

Marc Cucurella rompió el silencio desde la concentración de España y se refirió a uno de los partidos que no fue: la Finalissima ante la Selección. El lateral del Chelsea no ocultó su decepción por la cancelación del encuentro, aunque también aprovechó para bajar el tono de las especulaciones que se habían generado en los últimos días.
Todo había comenzado a partir de un cruce en tono distendido con Enzo Fernández, su compañero en el club inglés, quien había deslizado que el español tenía “miedo” de enfrentar a Argentina. Lejos de alimentar la polémica, Cucurella fue claro: “Lo decía de broma”, explicó, descomprimiendo cualquier tipo de tensión.
Más allá de ese episodio, el defensor dejó en claro que dentro del plantel español existía un fuerte deseo de disputar el partido. “Teníamos muchas ganas de jugar la Finalissima”, aseguró, al tiempo que reconoció que el tema era recurrente en el vestuario. Sin embargo, remarcó que la suspensión se debió a factores ajenos a los futbolistas, en referencia a la falta de acuerdo entre la UEFA y la Conmebol.
La caída del duelo intercontinental dejó un vacío competitivo que los propios protagonistas sienten. Por eso, Cucurella ya proyecta una posible revancha en el escenario más grande: el Mundial 2026. “Ojalá nos encontremos con Argentina en el Mundial, que seguro será un gran partido”, expresó, dejando abierta la ilusión de un cruce de alto voltaje.
Sus declaraciones se suman a las de varios jugadores que también lamentaron la cancelación. Desde el lado argentino, Julián Álvarez y Alexis Mac Allister habían manifestado su descontento por no poder disputar un encuentro que prometía ser una medida ideal entre dos potencias.
Así, la Finalissima quedó en suspenso, al menos por ahora. Pero la expectativa no desaparece: se transforma. Porque si no hubo choque en ese formato, el fútbol siempre ofrece otra oportunidad. Y en el horizonte aparece el Mundial, donde España y Argentina podrían volver a cruzar sus caminos en un duelo que, a esta altura, ya genera expectativa incluso antes de confirmarse.






