
Leí el artículo “En La Madrid pagaron justos por pecadores”, de Roberto Delgado (22/03). La verdad está tan claro el panorama a futuro para esa región que no cabe la menor duda de que la solución es tomar recaudos por propios medios, ya que el Estado jamás corregirá eso si no pone idea-empeño-plata. Lo último jamás existirá porque mientras se discuten formas se la pasan de elección en elección, urna tras urna (ninguna novedad para mí, sobre todo por los años transcurridos y siempre la historia de nunca acabar). Creo yo que a través de ustedes los medios.se podrían transmitir ideas para interpretar qué sería primero… ¿El huevo o la gallina? Como no hay posibilidades futuras de corregir y de paso la gente allí damnificada jamás dejará su lugar por muchas razones, me parece que sería menos oneroso otorgar a esa gente, a modo de ayuda, préstamos de más elásticos y factibles de asumir. Yo tomaría el mayor nivel de inundación y tomaría eso como referencia para empezar con el nivel de piso de cada casa. O sea en la misma construcción y límites empezaría a levantar la casa, corrigiendo a partir de lo ya existente. Es como prepararla para vivir como en El Tigre en Buenos Aires. O sea, levantar paredes , mampostería, aberturas y techo. Abajo quedaría como vacío o con relleno. Y si las calles abajo quedan como canal de escape, no tendrían las pérdidas que hoy por hoy se están dando. Si la vía ferroviaria ostenta altura sería muy favorable para trasladar vía tren las necesidades en caso de situaciones como esta. Creería que no es una mala solución a esta población que no dejara así nomás su lugar de años. Y el costo no ha de ser tan elevado. Sería cuestión de ponerla sobre la mesa.
Carlos Alanis
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