"Los pisos están rotos y por ahí entran las ratas": padres y alumnos de la Normal denuncian graves deficiencias edilicias

Familias alertan por techos deteriorados, humedad y presencia de roedores dentro del edificio. El Ministerio de Educación envió a un técnico para evaluar la situación.

Ariane Armas
Por Ariane Armas Hace 2 Hs

Una rata que se escabulle entre zapatillas y delantales blancos en medio de una clase. Las grabaciones, registradas por alumnos dentro de las aulas de la escuela Normal “Juan Bautista Alberdi”, en pleno centro de San Miguel de Tucumán, encendieron la alarma en la comunidad educativa y reavivaron un reclamo que ,según denuncian los padres, no es nuevo.

A las escenas de roedores dentro del edificio se suman otros problemas que las familias consideran urgentes como techos con filtraciones, paredes con humedad y pisos de madera deteriorados. La situación motivó la presentación de una nota formal dirigida a las autoridades educativas para pedir una intervención inmediata.

“Esto ya viene de hace dos años más o menos. La situación edilicia cada vez está peor”, relató Patricia una madre de estudiantes del establecimiento. La mujer describió que hay aulas con humedad y otras donde el agua se filtra cuando llueve. “Tenemos un gabinete de Biología muy lindo, pero hace una semana vine y vi una auréola enorme en el techo de donde caía agua”, contó.

La mujer agregó que varios cursos tienen pisos de parqué dañados. “En algunos están rotos y por ahí pensamos que pueden entrar las ratas. Dicen que fumigan, pero no sé cómo será porque desde el año pasado ya había roedores y este año, desde que empezaron las clases, es impresionante la cantidad que hay”, afirmó.

Las familias indican que los propios alumnos registran lo que ocurre dentro del edificio. “Los chicos sacan fotos y filman. Mi hija está en sexto año y me muestra que en su curso se llueve en varios lugares; el techo está en mal estado, los pisos también y las paredes tienen mucha humedad”, relató.

Carolina Valeria, otra madre señaló que los problemas también se evidencian en la planta alta del establecimiento. “Hay partes del techo que están muy deterioradas y muchos chicos tienen que esquivar las goteras”, explicó.

La mujer admite que sus mismos hijos le transmiten sus preocupaciones. “Mi hija mayor me cuenta que tiene que esquivar las goteras y que le preocupa que pueda caer una ventana. La más chica me dijo que una compañera se lastimó cuando se desprendieron pedacitos de vidrio de una ventana por la lluvia”, señaló.

Pese a las dificultades, las familias aseguran que no piensan cambiar a sus hijos de institución. “La escuela tiene un excelente nivel educativo. Todos los padres y los alumnos la amamos, pero lamentablemente el edificio no recibe el mantenimiento que necesita”, sostuvo.

El reclamo formal de las familias

Frente a este escenario, padres y madres presentaron una nota dirigida a la Dirección de Educación Secundaria para solicitar soluciones urgentes.

HUMEDAD. Los padres muestran preocupación por las precarias condiciones de ciertas partes del edificio. HUMEDAD. Los padres muestran preocupación por las precarias condiciones de ciertas partes del edificio.

En el documento expresaron su “profunda preocupación” por el estado del edificio y pidieron la intervención de las autoridades. Allí advierten que las aulas se encuentran “en un estado que pone en riesgo la seguridad y la salud de los estudiantes y docentes”.

En la presentación se detalló que dentro del establecimiento se observan “pisos de madera deteriorados y con aberturas”, lo que representa un peligro de accidentes para quienes circulan por las aulas. También mencionaron paredes con deterioro, humedad y filtraciones que se agravan durante los días de lluvia, además de desprendimientos en techos, ventanas sin vidrios y aulas sin mobiliario.

El documento también menciona la presencia de roedores dentro de la escuela, una situación que las familias consideran incompatible con un ámbito educativo.

“Estas condiciones no garantizan un ambiente seguro, saludable y adecuado para el desarrollo del proceso educativo, vulnerando el derecho de nuestros hijos a recibir educación en condiciones dignas y seguras”, señalaron.

Por ese motivo, solicitaron que se gestionen de manera urgente tareas de reparación y acondicionamiento edilicio, entre ellas el arreglo de los pisos, la revisión de los techos, el tratamiento de la humedad y la desinfección y control de plagas.

La respuesta del Ministerio

Ante la situación, en declaraciones a LA GACETA, la ministra de Educación de Tucumán, Susana Montaldo, explicó que el viernes pasado la empresa encargada de la desinfección realizó el procedimiento habitual en la escuela, una tarea que se lleva a cabo cada quince días.

La funcionaria señaló que la presencia de roedores también podría estar vinculada al entorno del establecimiento, ya que el edificio se encuentra rodeado de comercios y depósitos de mercadería. “Durante la noche, hasta que pasa el servicio de recolección, suelen verse roedores en las bolsas de basura que quedan en la peatonal frente a la escuela”, explicó.

Montaldo adelantó que un ingeniero del Ministerio visitará el establecimiento para revisar el procedimiento que realiza la empresa encargada del control sanitario y verificar qué tipo de productos y métodos se utilizan. “No es lo mismo desinfectar que desratizar; son intervenciones distintas”, señaló.

En cuanto al estado del edificio, recordó que durante 2024 se realizaron reparaciones en un sector del techo, aunque ahora aparecieron problemas en otra parte. También explicó que las lluvias recientes impiden por el momento que el personal suba a inspeccionar el techo por cuestiones de seguridad.

La ministra agregó que se trata de una institución muy grande, con cerca de 4.000 estudiantes de distintos niveles y actividad durante toda la jornada, lo que también dificulta las tareas de mantenimiento.

Mientras tanto, en la comunidad educativa de la Escuela Normal el reclamo continúa. Padres, alumnos y docentes coinciden en que el histórico establecimiento pueda seguir funcionando, pero en condiciones seguras y adecuadas para quienes lo habitan cada día.

Comentarios