¿Cómo trabaja Tarucas el videoanálisis y las estadísticas antes de cada partido?
Diego Vidal, entrenador de forwards de la franquicia tucumana, explicó el método que utiliza el staff para estudiar cada partido y preparar a su equipo. Desde el análisis de formaciones fijas hasta el estudio detallado del rival, el proceso combina números, video y participación activa de los jugadores.
FORMACIONES FIJAS. El line y el scrum son las grandes fortalezas de Tarucas en esta temporada. Osvaldo Ripoll/LA GACETA.
En el rugby profesional moderno, el trabajo fuera de la cancha se volvió tan importante como lo que sucede dentro de ella. En Tarucas, la franquicia tucumana que compite en el Súper Rugby Américas, el análisis estadístico y el estudio de video forman parte central de la preparación semanal. Así lo explicó Diego Vidal, entrenador de forwards del equipo, quien detalló cómo el staff técnico divide responsabilidades, analiza cada partido y construye información para mejorar el rendimiento colectivo.
Dentro del cuerpo técnico, cada integrante tiene un área específica de trabajo. Álvaro Galindo se encarga de la defensa, Diego Ternavasio analiza el ataque y Vidal se ocupa de las formaciones fijas, como el scrum, el line y el juego cercano de los forwards, donde aparecen acciones como el pick and go. “Cada uno tiene su área, pero todos vemos un poco de todo. En los entrenamientos, por ejemplo, podemos estar observando distintos aspectos del juego. Después, cuando vamos a los números, cada uno analiza su sector”, explicó Vidal.
El análisis no se limita únicamente a observar jugadas, sino que se apoya en indicadores concretos. Cada área del juego tiene objetivos estadísticos que permiten medir la efectividad del equipo. En defensa, por ejemplo, se analizan datos como la eficacia en la línea de ventaja o el número de tackles ganados. En ataque se evalúa el manejo del territorio, un concepto clave en el rugby que refiere a la capacidad de trasladar el juego hacia zonas favorables del campo.
“Nosotros ponemos números como referencia. Por ejemplo, podemos decir que queremos tener un 50% de efectividad para salir de campo propio. Si superamos ese número, consideramos que cumplimos el objetivo. Todo se mide y se compara con lo que buscamos como equipo”, explicó el entrenador.
En el caso de las formaciones fijas, el análisis es aún más detallado. Vidal explicó que no alcanza con ganar una pelota si no se obtiene de la manera que el equipo busca. Por eso, el estudio se centra también en la ejecución técnica. “En el line, por ejemplo, puede pasar que la pelota quede para tu equipo porque la cacheteás hacia tu lado, pero no fue ganada como nosotros queríamos. Entonces nosotros analizamos si se ejecutó bien la acción o no, más allá del resultado final”, detalló.
Ese enfoque responde a una idea central del staff: evaluar principalmente lo que depende del propio equipo. “Después el rival también juega y puede hacer bien las cosas, pero tratamos de enfocarnos en lo que podemos controlar”, agregó.
Uno de los factores que explica el buen rendimiento reciente de Tarucas es la continuidad del proyecto. Muchos jugadores que integraron el plantel el año pasado siguen formando parte del equipo, lo que permitió consolidar una base de trabajo.
“Traemos una base muy buena del año pasado. Los chicos ya conocen cómo se juega a este nivel, cómo funciona el scrum o el line en el rugby profesional. Este año reforzamos lo que se hizo bien y agregamos algunas cosas nuevas”, señaló Vidal.
El entrenador destacó también la rápida adaptación de los jugadores que se sumaron al plantel. “Los nuevos se integraron muy bien al sistema y eso permitió mantener la continuidad del juego. No cambiamos grandes cosas, sino que construimos sobre lo que ya teníamos”.
Además del trabajo técnico, el staff busca que los propios jugadores participen activamente en el análisis. Para eso existe un grupo de líderes dentro del plantel que actúa como nexo entre el cuerpo técnico y el resto del equipo.
“Tenemos un grupo de conductores dentro del plantel. Confiamos en ellos para transmitir ideas y ayudar a que los compañeros entiendan lo que buscamos”, explicó Vidal.
El objetivo también apunta al desarrollo individual de los jugadores. “Queremos que el jugador aprenda a estudiar el juego, que se vea en los entrenamientos y analice al rival. Eso forma parte del camino para llegar a un seleccionado nacional”, agregó.
La semana de trabajo comienza inmediatamente después de cada partido. Los lunes el staff revisa el encuentro anterior, destacando aciertos y marcando errores para corregir. A partir de allí empieza el estudio del próximo rival.
“Generalmente analizamos los últimos dos partidos del rival para detectar patrones. Miramos cómo juegan el scrum, cómo utilizan el line, cómo salen desde su campo o cómo atacan en determinadas zonas”, explicó.
Ese análisis también incluye la observación de jugadores clave. Vidal recordó el caso del enfrentamiento reciente contra Peñarol, donde el equipo prestó especial atención a Manuel Ardao, tercera línea uruguayo reconocido por su capacidad para recuperar pelotas en el piso.
“Sabíamos que era un jugador muy determinante en el juego de pesca, entonces lo analizamos especialmente para evitar que nos genere problemas”, señaló.
Sin embargo, el enfoque final siempre vuelve al propio equipo. “Estudiamos al rival, vemos sus fortalezas y debilidades, pero terminamos enfocándonos en lo que nosotros queremos hacer”, explicó.
Una herramienta fundamental para este proceso es el trabajo del videoanalista. Después de cada partido, el staff recibe un paquete de clips con distintas cámaras del encuentro, lo que permite observar cada jugada desde diferentes ángulos.
“Si quiero analizar un scrum, puedo verlo desde varias cámaras y entender qué pasó. Eso nos da mucha información para mejorar”, explicó Vidal.
Las estadísticas se registran en planillas que cada entrenador completa según su área. A lo largo de la temporada, esos datos se acumulan para construir un análisis global del rendimiento del equipo.
“Cada uno lleva su carpeta con los datos de su área. Después, cuando termina el torneo, hacemos una recopilación general y evaluamos cómo nos fue”, explicó.
Además, la organización del torneo también solicita ciertos informes estadísticos que el staff debe completar partido a partido.
Todo ese trabajo, que muchas veces queda oculto detrás de los entrenamientos y los partidos, forma parte de la estructura profesional que sostiene el crecimiento de Tarucas.
“Es un trabajo muy minucioso y de mucha atención. Pero es lo que nos permite tener datos reales para mejorar”, concluyó Vidal.








