La ausencia del TMO en el Súper Rugby Américas volvió al centro del debate tras Tarucas-Dogos

El try convalidado a Tomás Elizalde en la victoria de la franquicia del NOA generó polémica y reavivó las críticas a la decisión del torneo de prescindir del videoarbitraje.

POLÉMICA. El árbitro Nehuén Jauri Rivero convalidó un try dudoso a favor de Tarucas en el duelo frente a Dogos. POLÉMICA. El árbitro Nehuén Jauri Rivero convalidó un try dudoso a favor de Tarucas en el duelo frente a Dogos. Osvaldo Ripoll/LA GACETA
08 Marzo 2026

La victoria de Tarucas por 29-26 sobre Dogos XV en la “Caldera del Parque” tuvo todos los ingredientes de un gran partido del Súper Rugby Américas: intensidad, emoción hasta el final y un estadio encendido. Sin embargo, más allá del resultado, el encuentro dejó instalado un debate que atraviesa a todo el torneo: la ausencia del TMO.

La jugada que encendió la discusión ocurrió a los cinco minutos del segundo tiempo. Dogos XV ganaba 19-12 y Tarucas atacaba buscando descontar. La pelota se abrió hacia la izquierda y el apertura Ignacio Cerrutti ejecutó un rastrón al espacio para aprovechar la velocidad del fullback Tomás Elizalde.

El salteño salió disparado en persecución de la ovalada y llegó con lo justo cuando la pelota parecía tener destino de salida por el fondo del ingoal visitante. En una acción límite, Elizalde se arrojó para intentar controlar la jugada. Desde la tribuna la sensación fue de try, pero las repeticiones televisivas dejaron dudas: parecía que el fullback no había logrado apoyar con claridad dentro del campo de juego.

En ese momento apareció el principal condicionante del torneo en esta temporada: el Súper Rugby Américas 2026 no utiliza TMO (Television Match Official). Por lo tanto, el árbitro Nehuén Jauri Rivero debió resolver la acción únicamente con lo que observó en el campo y con la ayuda de uno de sus asistentes.

Tras una breve conversación, el juez decidió convalidar el try. La decisión generó el inmediato reclamo del banco de suplentes de Dogos XV y rápidamente se convirtió en uno de los temas más comentados del partido.

La polémica no tardó en trasladarse a las redes sociales. Allí, muchos usuarios cuestionaron la validez de la conquista y apuntaron directamente a la ausencia del videoarbitraje como uno de los factores que permiten que estas jugadas queden libradas a la interpretación del árbitro.

Sin embargo, el debate tomó otra dimensión cuando el propio head coach de Tarucas, Álvaro Galindo, reconoció que la jugada generaba dudas.

“Se hizo un partido donde hicimos lo que no queríamos hacer e igual nos lo terminamos llevando. El try de ´Tomi´ (Elizalde) no fue y me voy con la sensación de que nos llevamos un partido que no lo merecíamos tanto”, admitió el entrenador.

Lejos de esquivar el tema, Galindo también puso el foco en el contexto reglamentario del torneo. “Habrá que seguir trabajando con esto de no tener TMO”, agregó el entrenador, en una frase que refleja la realidad que atraviesa la competencia.

La decisión de no utilizar el videoarbitraje es una de las principales novedades del Súper Rugby Américas en 2026. Desde la organización explicaron que el objetivo es darle mayor fluidez al juego y reducir las interrupciones durante los partidos, empoderando además a los árbitros en la toma de decisiones.

En ese escenario, la palabra del juez y de sus asistentes se vuelve definitiva en cada acción. El margen para el error humano vuelve a tener una incidencia importante, algo que en los últimos años había disminuido con el uso del TMO.

El debate no se limitó únicamente al partido disputado en Tucumán. En el encuentro entre Pampas y Capibaras, también por la tercera fecha, se vivió una situación similar.

Sobre el cierre del primer tiempo, el equipo del litoral armó una buena jugada colectiva que terminó con Ignacio Dogliani ingresando al ingoal para apoyar el primer try de la visita. La definición dejó dudas y generó la protesta de los jugadores de Pampas.

Al igual que en la jugada de Elizalde, el árbitro Francisco González debió resolver la acción sin asistencia tecnológica. Tras conversar con uno de sus asistentes, decidió convalidar el try del apertura formado en Jockey de Rosario, lo que permitió que Capibaras se fuera al descanso con ventaja de 8-7 en el CASI.

Dos jugadas, dos partidos y una misma discusión. En un torneo que apuesta por mayor dinamismo y menos interrupciones, la ausencia del TMO vuelve a poner en primer plano una pregunta que empieza a repetirse entre jugadores, entrenadores e hinchas: si el rugby gana fluidez o si el margen para el error termina siendo demasiado grande.

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