MENOS ES MUCHO MÁS. Dorsey explicó que con menos empleados y gracias a la IA la rentabilidad la tiene asegurada.

El anuncio que hizo Jack Dorsey se caracterizó por la masividad de su decisión, pero más que nada por la razón. “La IA no reduce el trabajo. Lo transforma, lo acelera, y en los casos más honestos, lo reemplaza”, es una de las reflexiones del empresario en la carta en la que explica porqué despidió a 4.000 de sus casi 8.000 empleados que están por el planeta. El fundador de Twitter y actual CEO de Block le dio un cimbronazo a la industria tecnológica y "responsabilizó" a la Inteligencia Artificial.
Dorsey no forma parte del grupo en el que todos coinciden que la tecnología no está produciendo ganancias de productividad significativas. Distintos relevamientos entre ejecutivos muestran que muchos proyectos de IA todavía no se traducen en mejoras concretas en los resultados.
Es ahí donde está el cuestionamiento al CEO por parte de algunos analistas que advierten: parte de los recortes podrían responder a ajustes pendientes tras la expansión de contrataciones durante la pandemia más que a un reemplazo directo por sistemas automatizados.
La empresa reportó ganancias sólidas, así que el argumento de Dorsey tiene sustento. Según el último balance, Block registró crecimiento en su base de clientes y en sus ganancias. Dorsey afirma que las herramientas de Inteligencia Artificial ahora permiten que equipos mucho más pequeños y "planos" hagan el mismo trabajo de manera más eficiente por eso puede prescindir de miles de empleados. Los despidos muestran que la coyuntura pone a la IA como un redefinidor de estrategias, inversiones y estructuras organizacionales en las grandes empresas del sector.
“Podía ser honesto y actuar ahora”, reconoció Dorsey que descartó de lleno hacer recortes graduales durante años. La reacción del mercado fue positiva, ya que las acciones de Block se dispararon más de un 20% tras el anuncio. Aparentemente los inversores ven esto como un paso hacia una rentabilidad extrema.
El arreglo
A diferencia de otros “recortes fríos", el CEO ofreció un paquete de salida bastante inusual: 20 semanas de salario base más una semana extra por cada año de antigüedad, manteniéndoles el acceso a los sistemas de comunicación hasta el final del día para que puedan despedirse humanamente de sus compañeros.







