
La hazaña de Lanús en la Recopa Sudamericana todavía está fresca, pero la gestión de Nicolás Russo ya puso los pies en la tierra. Apenas horas después de la gesta en el Maracaná, el presidente del "Granate" confirmó que el duelo ante Boca Juniors por la Liga Profesional se jugará con público visitante. La medida, avalada por la Aprevide y el Ministerio de Seguridad bonaerense, habilitará un sector para 10 mil hinchas del club de la Ribera, aunque el privilegio de estar en el estadio Néstor Díaz Pérez tendrá un costo poco habitual para el bolsillo argentino: cada localidad se venderá a 100.000 pesos.
La decisión responde a una urgencia financiera que el propio Russo se encargó de transparentar. "Necesitamos dinero", confesó el dirigente, explicando que sostener un plantel competitivo sin haber realizado ventas de peso en el último año exige buscar alternativas de recaudación. Para Lanús, el partido del miércoles es la oportunidad perfecta para sanear cuentas aprovechando la visita de Boca y el clima de fiesta por la obtención de la cuarta estrella internacional.
El operativo de seguridad ya está en su etapa final de planificación para garantizar que la "Fortaleza" sea un escenario seguro, algo a lo que el club está habituado en los certámenes internacionales.







