
El Rally Transmontaña podría atravesar un cambio histórico después de más de tres décadas disputándose en Tucumán. Según distintas versiones que comenzaron a circular en el ambiente del enduro, la competencia se trasladaría a Jujuy al menos para las ediciones de este año y de 2027, con la posibilidad de extender el acuerdo hasta 2028. La información, difundida por el sitio especializado Mototime.com.ar, generó múltiples reacciones entre pilotos y fanáticos en redes sociales, aunque hasta el momento no existe una confirmación oficial.
De acuerdo con la publicación, el posible traslado sería el resultado de varios meses de negociaciones y de una planificación que se viene desarrollando desde hace años. Distintas provincias habrían mostrado interés previamente en organizar la carrera, mientras que las fechas tradicionales de octubre no estarían disponibles en Tucumán debido a la coincidencia con la Fiesta Nacional del Caballo en Trancas, una zona cercana a San Pedro de Colalao, habitual base operativa del rally.
Además, el calendario propuesto mantendría el espíritu histórico del evento, ya que la competencia podría realizarse entre el 9 y el 11 de octubre, coincidiendo con el fin de semana largo por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Este contexto aparece como uno de los factores clave para analizar el traslado, considerando las dificultades logísticas que surgieron en los últimos años para sostener la organización en territorio tucumano.
El informe también menciona distintos obstáculos que fueron complicando la realización del Transmontaña, entre ellos cambios reiterados de fechas, modificaciones en los puntos de largada y llegada, incrementos significativos en los costos de permisos de paso y un respaldo institucional condicionado que impactó directamente en la planificación del evento.
Un nuevo escenario para relanzar la carrera
La primera edición en Jujuy se desarrollaría sobre un recorrido aproximado de 120 kilómetros que uniría San Pedro con San Salvador. Entre los beneficios señalados aparece la posibilidad de reducir costos organizativos, lo que permitiría abaratar las inscripciones para los pilotos. Además, el cambio de geografía podría revitalizar la competencia y facilitar la participación de corredores extranjeros, especialmente de Chile, Bolivia, Perú y Brasil, quienes tendrían traslados más cortos hacia una de las pruebas de enduro más convocantes de la región.







