
El fútbol turco vivió ayer una escena tan insólita como conmovedora. En el estadio de Zeytinburnu, la final de la 1.ª Liga Amateur de Estambul entre Mevlanakapı Güzelhisar e İstanbul Yurdum Spor quedó en pausa por un motivo inesperado: una gaviota cayó desplomada sobre el césped tras ser impactada por un pelotazo.
Corría el minuto 22 cuando el arquero visitante, Muhammet Uyanık, despejó desde su área y el balón golpeó de lleno al ave que cruzaba el campo en pleno vuelo. La gaviota cayó paralizada y el juego se detuvo de inmediato. Fue entonces cuando el capitán Gani Çatan reaccionó sin dudar.
El defensor, de 32 años, corrió hacia el animal y comenzó a practicarle reanimación cardiopulmonar (RCP). “Había levantado las patas y no podía respirar. Se había desmayado, así que probé suerte”, relató luego. Durante casi dos minutos insistió con las maniobras hasta que el ave empezó a mover lentamente las patas y a recuperar la respiración. Después le dieron agua y fue trasladada por el equipo médico para su atención por lesiones en las alas.
El partido continuó, pero la escena ya había trascendido el resultado: el equipo de Çatan perdió la final por penales. “Perdimos el campeonato, pero es maravilloso haber ayudado a salvar una vida. Fue más importante que el título”, afirmó.
El gesto se volvió viral en cuestión de horas y generó miles de reacciones en redes sociales. Esta vez, el momento más recordado no fue un gol, sino un acto de humanidad.







