
Cada 28 de febrero, la Iglesia Católica conmemora a figuras que dejaron una huella profunda en la historia del cristianismo. El santoral de hoy tiene como principal protagonista a Leandro de Sevilla, obispo, teólogo y una de las personalidades más influyentes de la Iglesia en la España visigoda.
San Leandro de Sevilla
Nacido en el siglo VI, San Leandro fue arzobispo de Sevilla y desempeñó un papel clave en la conversión del reino visigodo del arrianismo al catolicismo. Hermano de San Isidoro, también obispo y reconocido Doctor de la Iglesia, Leandro impulsó la unidad religiosa en un momento de fuertes divisiones doctrinales.
Su intervención fue decisiva en la conversión del rey Recaredo, hecho que marcó un antes y un después en la historia religiosa de la península ibérica. Además de su tarea pastoral, fue un activo promotor de la formación del clero y del fortalecimiento institucional de la Iglesia.
San Leandro murió alrededor del año 600 y es recordado como símbolo de diálogo, firmeza doctrinal y compromiso con la unidad.
Otros santos del 28 de febrero
El santoral también recuerda en esta fecha a:
Román de Condat, fundador de monasterios en la región del Jura, Francia, considerado uno de los impulsores del monacato en Europa occidental.
Osvaldo de Worcester, obispo y reformador eclesiástico en Inglaterra, destacado por su labor espiritual y organizativa.
Una jornada de memoria y reflexión
El santoral no solo evoca nombres del pasado, sino que propone modelos de vida vinculados al servicio, la fe y la construcción de comunidad. En el caso de San Leandro, su legado permanece asociado a la búsqueda de la unidad y al compromiso con la formación y el diálogo en tiempos de conflicto.
Cada 28 de febrero, fieles de distintas partes del mundo recuerdan su figura y la de los demás santos que forman parte de la tradición cristiana en esta fecha.







