¿Qué es la polifidelidad? La "monogamia grupal" que desafía lo tradicional

La psicóloga y sexóloga Gabriela Silva Molina abordó en LG Play las complejidades de la polifidelidad y el poliamor, explorando sus lógicas, reglas y el debate en torno a la monogamia. La especialista ofreció una mirada profunda sobre estas formas de relación, destacando la importancia del consentimiento y la comunicación.

Hace 2 Hs

En un escenario social donde las estructuras tradicionales siguen en movimiento, las nuevas formas de amar ganan terreno. Ya no se trata solo de la pareja de a dos; conceptos como el poliamor y la polifidelidad emergen como alternativas sólidas que desafían el histórico mandato de la monogamia. Para desentrañar estas dinámicas, la psicóloga y sexóloga Gabriela Silva Molina analizó en LG Play la arquitectura emocional de estos vínculos y cómo se gestionan el deseo y el compromiso en el siglo XXI.

La honestidad como bandera

Contrario a lo que muchos suponen, el poliamor no es una "licencia para engañar". Según Silva Molina, se trata de la práctica de mantener múltiples relaciones íntimas de forma simultánea, pero con un pilar innegociable: el pleno consentimiento y conocimiento de todos los involucrados.

"A diferencia de la infidelidad, el poliamor se fundamenta en la honestidad, la transparencia y la comunicación abierta", enfatizó la especialista. Para la psicóloga, no se trata de una simple acumulación de amantes, sino de una construcción ética que exige un alto nivel de autoconocimiento y una gestión emocional madura.

Polifidelidad: la "monogamia grupal"

Dentro de este abanico, surge un término que suele generar confusión: la polifidelidad. La experta aclaró que se trata de una variante donde un grupo específico de personas se compromete a mantener exclusividad entre sí.

En esta estructura, los miembros pueden tener vínculos románticos o sexuales dentro del círculo, pero no con personas externas. Es, en esencia, una unidad relacional cerrada. Silva Molina la comparó con una suerte de "monogamia grupal", donde la fidelidad sigue existiendo, pero se extiende a todo el colectivo, demandando acuerdos de confianza mucho más profundos.

Reglas claras para corazones abiertos

Uno de los puntos más reveladores del análisis fue la importancia de los límites. Lejos de ser un "vale todo", las relaciones no monógamas requieren contratos explícitos. Estos acuerdos, lejos de ser restrictivos, son consensos que definen desde la gestión del tiempo y la frecuencia de los encuentros hasta la comunicación de nuevas conexiones.

"La negociación constante y la capacidad de adaptar estos acuerdos son la clave para que estas dinámicas sean sostenibles en el tiempo", señaló la sexóloga.

El mito de los celos

¿Existen los celos cuando hay más de una pareja? La respuesta es un rotundo sí. Silva Molina desmitificó la idea de que los poliamorosos son inmunes a esta emoción: "Los celos son una respuesta humana natural. La diferencia radica en cómo se abordan". En estos vínculos, se utilizan como una brújula para la introspección, transformando la inseguridad en una oportunidad de crecimiento personal a través del diálogo constructivo.

¿Evolución o crisis?

Para finalizar, la experta reflexionó sobre el estado actual de la pareja. Más que una "crisis de la monogamia", Silva Molina prefiere hablar de una evolución en las formas de vincularse. Estas alternativas siempre existieron, pero hoy encuentran el espacio social para ser validadas.

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