
El mercado financiero argentino vuelve a mostrar señales de debilidad este jueves. Los bonos en dólares operan nuevamente en baja, el riesgo país registra su mayor suba en casi tres meses y las acciones argentinas se desploman tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street, con caídas de hasta 8% en los ADRs.
En este escenario, el riesgo país medido por J.P. Morgan sube con fuerza y se dirige a la zona de los 520 puntos básicos, consolidándose por encima del umbral clave de los 500 puntos, que había logrado perforar la semana pasada por primera vez en casi ocho años.
Bonos en baja y presión sobre el riesgo país
Los títulos soberanos en dólares extienden el sesgo negativo de las últimas ruedas. Dentro de la curva, los Globales registran caídas de hasta 0,8%, encabezadas por el GD46, seguido por el GD38 (-0,5%). Por su parte, los Bonares ceden hasta 1,4%, con bajas lideradas por el AL41 y el AL35 (-0,5%).
La debilidad de los bonos impide una nueva compresión del riesgo país, que vuelve a alejarse de los mínimos recientes y refleja el aumento de la cautela entre los inversores.
Fuerte caída del S&P Merval
En la plaza local, el S&P Merval cae 2,9% tanto en pesos como en dólares. Las acciones líderes operan con mayoría de bajas, encabezadas por el sector financiero.
Entre las mayores pérdidas se destacan BBVA (-5,1%), Grupo Supervielle (-5%), Grupo Financiero Galicia (-3,5%) y Banco Macro (-3,4%).
Las pocas subas de la jornada corresponden a Metrogas, que avanza hasta 1,3%, y Aluar (+1%).
ADRs argentinos se desploman en Wall Street
Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York profundizan las pérdidas. Los ADRs caen hasta 8%, liderados por Bioceres, seguida por Grupo Supervielle (-7,4%) y BBVA (-7,1%), en línea con el deterioro del clima financiero local y la aversión global al riesgo.
Ruido político, FMI y contexto internacional adverso
Los mercados reaccionan a una combinación de factores. La reciente renuncia de Marco Lavagna al INDEC, tras la decisión del Gobierno de no modificar por ahora la base de cálculo del IPC, generó ruido político y volvió a afectar la confianza de los inversores.
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que los cambios en las ponderaciones del índice de inflación se realizarán una vez finalizado el proceso de desinflación, argumentando razones técnicas junto al presidente Javier Milei.
En paralelo, una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) se encuentra en el país para realizar una revisión de metas, mientras que a nivel global predomina un clima de aversión al riesgo, con caídas de hasta 1,4% en los principales índices de Estados Unidos.







