
Los vuelos en todo el país continúan bajo amenaza pese a la reprogramación del paro total en los aeropuertos. La medida de fuerza impulsada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que estaba prevista para hoy, fue postergada por razones legales, aunque el gremio confirmó que mantendrá asambleas permanentes en las terminales aéreas durante toda la semana. El paro general podría concretarse finalmente el lunes 9 con impacto en los 30 aeropuertos del país.
Desde ATE explicaron que la normativa vigente exige un preaviso mínimo de cinco días para los servicios considerados esenciales, como la actividad aeroportuaria. Por ese motivo, los equipos legales del sindicato recomendaron correr la fecha de la huelga. Sin embargo, la postergación no implica una desactivación del conflicto. Las asambleas informativas ya comenzaron a generar demoras y reprogramaciones en vuelos domésticos e internacionales.
El conflicto se originó por un incumplimiento salarial de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Según denunció ATE, el Gobierno Nacional dio marcha atrás con un aumento en el adicional por “racionamiento” que ya figuraba liquidado en el sistema oficial, pero que finalmente no fue depositado. “El Gobierno tomó la incomprensible decisión de reliquidar los haberes y dejar a los trabajadores sin salarios”, sostuvo Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE. El dirigente remarcó que el incremento ya aparecía reflejado en los recibos de sueldo a través del sistema SARHA.
En la misma línea, Marcelo Belelli, referente de ATE en el aeropuerto de Ezeiza, afirmó: “no sabemos cuándo vamos a cobrar y están desconociendo un aumento que ya había sido liquidado. Es una maniobra política que afecta gravemente el poder adquisitivo de los trabajadores”.
Desde la ANAC indicaron que se encuentran trabajando para desactivar las protestas y garantizar la normal operatoria del sistema aéreo. No obstante, desde el gremio ratificaron que la medida de fuerza será anunciada formalmente y que el paro sigue en pie.
Si el paro se concreta el lunes 9, la medida de fuerza se extenderá por 24 horas y afectará áreas clave como control terrestre, sanidad aeroportuaria, bomberos y sectores administrativos. Durante esa jornada, la totalidad de los vuelos comerciales podrían quedar cancelados, exceptuando únicamente los traslados sanitarios, humanitarios, vuelos oficiales o de transporte de órganos.
Mientras tanto, durante el transcurso de esta semana, la operatoria aérea seguirá sujeta a demoras y complicaciones producto de las asambleas informativas en los lugares de trabajo.







