El Seven de Tafí del Valle recaudó fondos para el bar inclusivo Espacio Juntarnos

El Seven de Tafí del Valle volvió a demostrar que el deporte también puede ser una poderosa herramienta de inclusión. En esta edición, la movida solidaria en la villa veraniega tuvo como protagonista a Espacio Juntarnos, el bar inclusivo ubicado en avenida Perón 2.400, en Yerba Buena, que desde hace un año y medio ofrece oportunidades laborales reales a personas con discapacidad.
“Sabemos que el Seven no cobra entrada, pero también sabemos que siempre tiene un fin solidario. En esta oportunidad nos eligieron a nosotros y estamos profundamente agradecidos”, expresó a LA GACETA Pepe Ramón, creador del espacio, durante su visita al evento.
A lo largo de la jornada, integrantes de Espacio Juntarnos estuvieron en la puerta del predio con urnas para recibir colaboraciones y ofreciendo merchandising. Como gesto de agradecimiento, antes de la final se sorteó una camiseta firmada por Tomás Albornoz, jugador de Los Pumas, entre todos los asistentes.
“Nos parecía la forma más igualitaria de devolverle algo a la gente que colaboró y a los organizadores que nos dieron este lugar”, explicó Ramón.
Un bar con más amor que paredes
Espacio Juntarnos no es un bar convencional. Allí trabajan actualmente 34 personas con distintas discapacidades, capacitadas para desempeñarse en tareas reales dentro del rubro gastronómico. El proyecto, además, funciona como un puente hacia la inserción laboral: varios de sus trabajadores ya fueron convocados por restaurantes, bares y empresas.
“En discapacidad no todos pueden hacer lo mismo, pero todos pueden hacer algo. Es cuestión de encontrar en qué puesto cada uno se desarrolla mejor”, señaló Ramón. Y agregó: “La recompensa es inmensa. Las ganas con las que vienen a trabajar hacen que nuestro bar sea el espacio con más amor. Un café lo podés tomar en cualquier lado, pero que te lo lleven con un abrazo no pasa en cualquier lugar”.
El impacto del proyecto superó todas las expectativas. Cuando se abrió la convocatoria laboral, recibieron más de 500 currículums. “Pensábamos incorporar a 25 personas y terminamos con 34. Aun así, todos los días nos siguen llamando”, contó.
Una historia que empezó hace 25 años
La vocación inclusiva de Ramón no es nueva. Hace más de dos décadas, en su empresa familiar, comenzó a dar oportunidades laborales a personas con discapacidad, inspirado por Benjamín, un joven con síndrome de Down del barrio donde vivía. “Esto se hace por amor. El que crea que hay una recompensa económica se equivoca. El único diferencial está en el corazón”, resumió.
Para muchos de los chicos que viajaron a Tafí del Valle, el Seven fue también una experiencia inédita: algunos nunca habían salido de Tucumán. “Para ellos fue un paseo, una fiesta. Están felices, se sienten parte y eso no tiene precio”, destacó.
El sueño, asegura Ramón, va más allá de Yerba Buena: “No queremos que Espacio Juntarnos se limite a una dirección. Queremos que haya espacios así a lo largo y a lo ancho de la Argentina”.







