El duelo de esta noche entre Independiente Rivadavia y Atlético genera gran expectativa entre propios y extraños. En la previa del encuentro, Alexander Dick, Nico Glöckl y Daniel Eappel se hicieron presentes en el estadio “Bautista Gargantini”, llegados directamente desde Viena, Austria. ¿La razón? Vivir en carne propia la “experiencia del fútbol argentino”.
En apenas una semana, los tres amigos ya recorrieron Buenos Aires, Montevideo y Bariloche, pero consideraban a Mendoza como una parada obligatoria. “Si todavía no estamos cansados, es gracias a la cerveza”, bromea Alexander, quien se autodenomina “Alejandro”.
“Me gusta mucho la pasión argentina. Quería sentir cómo se vive esa misma pasión en un estadio de fútbol. En Europa el deporte cambió mucho: las entradas son muy caras y la atmósfera no es la misma. Acá está el fútbol en su estado más puro”, describe el joven austríaco.
Además, consultaron sobre la ausencia de hinchada visitante y, aunque les sorprendió, entendieron la lógica de la prohibición. “Esta noche espero sentir mucha energía de las veinticuatro mil personas alentando”, señalaron.
Para despedirse, admitieron que hincharán por la “Lepra” esta noche. “Nos trataron muy bien”, explican. Finalmente, antes de retirarse, bromearon con la idea de gritar un gol de Atlético: “Es imposible”, cerraron entre risas.








