Quién es la abogada influencer que fue obligada a usar tobillera electrónica en Brasil

Agostina Páez es oriunda de Santiago del Estero y fue denunciada por un episodio racista ocurrido en un bar de Río de Janeiro.

ABOGADA E INFLUENCER. Agostina Páez es oriunda de Santiago del Estero y fue denunciada por un episodio racista ocurrido en un bar de Río de Janeiro. ABOGADA E INFLUENCER. Agostina Páez es oriunda de Santiago del Estero y fue denunciada por un episodio racista ocurrido en un bar de Río de Janeiro.
Hace 2 Hs

Agostina Páez, una abogada de 29 años nacida en Santiago del Estero y con fuerte presencia en redes sociales, es investigada por la Justicia de Brasil luego de ser denunciada por insultos racistas en un bar del barrio de Ipanema, en Río de Janeiro. El episodio ocurrió el miércoles pasado, cuando la joven se encontraba en el lugar junto a amigas.

Según informó la policía local, el conflicto se desató tras una discusión vinculada al pago de la cuenta. En ese contexto, un trabajador del bar denunció que Páez realizó gestos y expresiones de carácter racista. A partir de esa acusación, las autoridades de Río de Janeiro dispusieron la retención de su pasaporte y la colocación de una tobillera electrónica, con el objetivo de impedir que abandone el país mientras avanza la investigación.

El caso tuvo una rápida y fuerte repercusión tanto en Brasil como en la Argentina, especialmente en redes sociales, donde la joven fue identificada como una influencer. Páez contaba con más de 40.000 seguidores en Instagram -cuenta que actualmente aparece desactivada- y cerca de 80.000 en TikTok, plataforma en la que su perfil quedó configurado como privado tras el estallido del escándalo.

La exposición pública de Agostina no es nueva. Es hija de Mariano Páez, un empresario del transporte de Santiago del Estero que en los últimos meses estuvo detenido en el marco de una denuncia por violencia de género. Esa causa, presentada por su ex pareja Estefanía Budán -también abogada-, incluyó acusaciones por agresiones y amenazas, y derivó en un complejo entramado de denuncias cruzadas que involucraron a varios miembros de la familia, consignó Infobae.

AGOSTINA PÁEZ. Es abogada, tiene 29 años y vive en Santiago del Estero. AGOSTINA PÁEZ. Es abogada, tiene 29 años y vive en Santiago del Estero.

En ese contexto, Agostina tuvo un rol activo tanto en la defensa de su hermana menor como en su propio resguardo judicial. En declaraciones al diario El Liberal, la joven se desmarcó de la situación de su padre y sostuvo: “¿Yo qué culpa tengo de lo que haga mi papá? Yo no lo defiendo y que él pague lo que tenga que pagar”. Además, aseguró haber sido víctima de hostigamiento, amenazas y violencia digital por parte de Budán.

La abogada relató que solicitó medidas de protección para ella y su hermana y explicó que decidió denunciar a la ex pareja de su padre tras recibir un audio amenazante. “La última vez me mandó un audio amenazándome con publicar cosas mías, entonces decidí denunciarla”, afirmó. Esos hechos se produjeron luego de la detención de Mariano Páez, a comienzos de noviembre. El empresario fue excarcelado a mediados de diciembre, también bajo monitoreo electrónico.

Ahora, el episodio ocurrido en Brasil vuelve a colocar a Agostina Páez en el centro de la atención mediática, esta vez en el marco de una causa por discriminación racial. De acuerdo con la policía de Río de Janeiro, la investigación se apoya en registros fílmicos y testimonios del personal del bar. Medios locales señalaron que la Justicia brasileña mantiene una política de tolerancia cero frente a los actos de racismo.

En ese sentido, la retención del pasaporte y la colocación de la tobillera electrónica buscan garantizar que la acusada permanezca en el país mientras el Ministerio Público evalúa si formaliza cargos por injuria racial, lo que podría agravar su situación judicial.

Mientras se aguardan definiciones sobre su situación procesal, la prensa santiagueña indicó que Páez tenía previsto regresar a su provincia junto a sus amigas en las próximas horas, plan que quedó en suspenso. No se descarta, además, que familiares de la joven viajen a Brasil.

Entre las múltiples repercusiones del caso, una organización que agrupa a mujeres brasileñas radicadas en la Argentina se expresó públicamente en redes sociales. “Lo que hizo Agostina Páez en Río de Janeiro no es un ‘exceso’ ni una broma: es racismo. Imita a un hombre negro como si fuera un mono, lo insulta y lo deshumaniza. Este comportamiento es violento y tiene consecuencias legales en Brasil, donde la Justicia le retuvo el pasaporte y le impuso tobillera electrónica mientras responde por injuria racial”, manifestaron.

Y concluyeron: “Como sociedad argentina, es fundamental decir con claridad que el racismo no nos representa y que ninguna persona, dentro o fuera del país, tiene derecho a humillar a otra por el color de su piel”.

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