CHAU CUELLO DE BOTELLA. Sólo se podrá estacionar de una mano. la gaceta / foto de analía jaramillo

La Municipalidad de San Miguel de Tucumán puso en vigencia una ordenanza que prohíbe el estacionamiento de vehículos en una cuadra de la calle Deán Funes, entre San Martín y avenida Mate de Luna. A pesar de que las autoridades implementaron la norma para mejorar la circulación y prevenir accidentes, repercutió negativamente entre algunos vecinos.
En una de las esquinas del tramo, donde la circulación es doble mano, confluyen varios establecimientos comerciales conocidos que generan mucho movimiento vehicular. El director de Tránsito capitalino, José María Mansilla. explicó a LA GACETA que la permanencia de autos y camionetas en ambos lados provocaba una “boca de entrada muy delgada”. Las frenadas bruscas y los inconvenientes estaban a la orden del día. La situación obligaba a los conductores a turnarse para avanzar de a uno por vez en horas de alto flujo.
El funcionario municipal precisó que solamente se vetó el estacionamiento sobre la acera Este (mano derecha viniendo desde Mate de Luna).
La ordenanza N° 5.492 dispone que en la zona se instale señalización vertical y horizontal.
“A partir de la semana que viene se comenzaría con la instalación de los carteles”, confirmó.
La medida generó malestar entre los vecinos de la cuadra. La mayoría de los consultados consideró que existen problemáticas más importantes a solucionar en relación al tránsito u otras definiciones que deberían concretarse antes.
“El problema principal no es el estacionamiento, es el doble sentido que tiene la calle. De uno solo va a ser mejor”, señaló Viviana Font, hija de una residente de la calle. Además, Font consideró que la medida representará un inconveniente porque se verán obligados a estacionar los vehículos a una distancia alejada de sus viviendas. “Tengo a mi mamá enferma, hay veces que no puedo parar en la cochera porque está el auto de mi hermano ¿Qué voy a hacer?”, cerró.
Como contrapunto, Santino Salvioli, encargado de un gimnasio, discrepó con lo planteado. Aseguró que la “mala información de la gente” es la que provoca inconvenientes en la esquina de Deán Funes y Mate de Luna. También se refirió a que para los miembros del establecimiento será una molestia no poder aparcar cerca.
Los vecinos apuntaron contra los locales gastronómicos del área, porque los clientes quieren dejar cerca sus vehículos.
Lucas Lobo, trabajador de un restorán no está de acuerdo con estos moradores. “Los autos en la calle no obstaculizan la circulación. Pasan los dos tranquilamente porque es medianamente ancha la calle”, opinó. Luego, Lobo agregó que sería más útil que se mejoren los desagües de la calle para evitar anegamientos cuando llueve. Consideró que, en vez de prohibir el estacionamiento, lo primordial sería que arreglen las alcantarillas.







