UN ENSAMBLE. Late está integrado por músicos que tocan distintos instrumentos y trabaja en el encuentro interpretativo de diferentes géneros.
En medio de la naturaleza, los sonidos abrirán la noche a distintas experiencias y sensaciones. Desde las 22.30, Late llevará su percusión por señas al aire libre en la Primera Confitería del cerro San Javier, en un recital reprogramado por el mal clima del sábado pasado y con la ilusión de que no llueva. La propuesta es con entrada libre y gratuita.
Todo está listo por parte de los músicos: Manolo Alonso está a cargo de la dirección y conducción del grupo, con Nancy Pedro en voz y percusión; Matías Figueroa en bajo; Andrés Zamora en zurdo y trompeta; Nicolás Bulzoni en congas; Javier Podazza en batería y Charly Asar en percusión electrónica y sintetizadores; mientras que María José Stefani se pone al frente de las luces y la producción.
“Somos un ensamble de percusión con señas que utiliza el ritmo y la improvisación como expresión. De esa manera planteamos una estética musical, proponemos un lenguaje y un paisaje sonoro, y recorremos y fusionamos distintos géneros, estilos y culturas”, explica Alonso en diálogo con LA GACETA.
- ¿Cómo es trabajar en música por señas, qué te aporta esta propuesta?
- La música por dirección de ritmos con señas propone una construcción de los sonidos en tiempo real, algo vivo que se va armando y desarmando a partir de la propuesta de los músicos intervinientes y la coordinación y decisión de un director.
- ¿Hay una formación y una exigencia específica para quienes componen esta clase de grupo?
- Sí. En nuestro caso trabajamos con los recursos y elementos de la música (desde la lectoescritura) y con las manos y los dedos vamos escribiendo los compases y figuras musicales. El intérprete debe poder responder a esa lectura desde su instrumento y manejar un amplio repertorio de bases rítmicas en distintos compases, y a la vez poder crear e improvisar con lo que se está creando.
- ¿Por qué se definen ensamble?
- Lo somos porque construimos desde distintos instrumentos y cada uno tiene una función y condición tímbrica y desde ese lugar aporta y se complementa con los demás. A los tambores le sumamos percusión electrónica, un bajo y una voz
- ¿Qué repertorio abordarán en este show en particular?
- El repertorio nunca es el mismo, no es fijo. Trabajamos con distintos estilos y canciones, desde un samba brasilero, cumbias, rock, nuestro folclore y todo atravesado por la música electrónica... Hacemos convivir los dos mundos, lo electrónico con lo folclórico y lo orgánico propio de cada estilo musical.
- ¿Qué les aportará el lugar elegido, en un entorno natural?
- Va a ser una experiencia mágica poder tocar en nuestro cerro San Javier, rodeado de plantas y árboles .
- ¿Hay un movimiento nacional de percusión por señas?
- No sé si un movimiento, pero si creció muchísimo en estos últimos tiempos, hay encuentros de grupos, capacitaciones, talleres en distintas provincias y a nivel mundial también. Aún es un nuevo lenguaje, pero que viene creciendo.
- ¿Qué te interesa compartir con el público?
- Personalmente me interesa conectar desde lo musical, transmitir algo vivo; por eso me gusta pensarlo como una estética o una propuesta de sonido y ritmo y que la gente pueda sentir y bailar.








