REACCIÓN EN WALL STREET. Los ADR argentinos operaron con mayoría de subas y treparon hasta 2,7%. la gaceta / archivo
El Gobierno nacional combinó ayer recursos propios -colocación del Bonar29 en diciembre pasado-, venta de hidroeléctricas y remanente de compras del Tesoro en el Mercado Único Libre de Cambios- con financiamiento vía REPO con bancos internacionales, y cubrió los U$S 4.200 millones entre capital e intereses, un pago que el mercado ya tenía mayormente priceado.
El primer vencimiento del año correspondió a bonos Globales y Bonares (aproximadamente U$S 2.700 millones de capital y U$S 1.500 millones de intereses), en el que el pago neto a acreedores privados ascendía a U$S 3.526 millones, detalla Invecq Consultora Económica.
Para afrontarlo, el Tesoro disponía de casi U$S 2.200 millones, producto de la emisión del Bonar AN29 por U$S 910 millones; cerca de U$S 500 millones de ingresos provenientes de la privatización de represas hidroeléctricas y compras en el mercado libre de cambios. Esto, según la consultora, se complementaría con unos U$S 2.000 millones obtenidos a través de una operación de REPO (los cuales el Tesoro debió comprarle con pesos al Banco Central).
La operación de financiamiento se estructuró con seis bancos internacionales de primera línea (BBVA, JP Morgan, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Bank of China y Santander) mediante un pase pasivo (REPO), utilizando como colateral títulos Bonares 2035 y 2038. El monto total fue de U$S 3.000 millones, a un plazo de 372 días. La tasa pactada equivale a la SOFR en dólares (actualmente en torno al 3,4%) más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que arroja una tasa efectiva cercana al 7,4% anual.
El menor plazo y la entrega de garantías permitieron obtener un spread más bajo, reflejando que, dada la actual prima de riesgo soberano, el acceso a financiamiento sin colateral y a mayores plazos continúa siendo limitado. “Dado que no se utilizaría el total del financiamiento obtenido vía REPO, quedaría un remanente que podría destinarse tanto al refuerzo de las reservas internacionales como a cubrir, total o parcialmente, el próximo vencimiento de deuda previsto para el 9 de julio”, advierte la consultora que dirige el economista Esteban Domecq.
En lo que resta de 2026, el país enfrenta vencimientos en moneda extranjera por U$S 18.000 millones. Invecq detalla el siguiente cronograma:
• El Tesoro deberá pagar US$ 4.300 millones al FMI (aunque recibiría desembolsos por U$S 1.900 millones).
• Hay otro compromiso por U$S 4.600 millones con organismos internacionales.
• Asimismo, deben abonarse U$S 4.200 millones de Bonares/Globales (en torno a los U$S 3.500 millones en manos de privados).
• Mientras que el BCRA tiene compromisos por U$S 2.600 millones de Bopreal y, teóricamente, U$S 2.500 millones del tramo activado por el gobierno anterior del swap con China.
Las reservas
En paralelo, a partir del segundo día hábil de enero, el BCRA inició el nuevo esquema de acumulación de reservas internacionales. En cinco ruedas logró compras por U$S 218 millones. De sostenerse este ritmo, el objetivo oficial de acumular U$S 10.000 millones en el año podría resultar alcanzable, indica Domecq. No obstante, el proceso no es lineal y su evolución deberá ser monitoreada de cerca, dado que se trata de uno de los factores más necesarios para la sostenibilidad del programa económico, advierte el economista.
Las reservas internacionales brutas del Central cerraron la semana en U$S 44.396 millones, una contracción de U$S 385 millones respecto a los datos oficiales del jueves. La diferencia se explica por los compromisos financieros que enfrentó el Tesoro Nacional.
Desde comienzos de año, las bandas cambiarias se actualizan según la variación más reciente de la inflación informada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) y, en ese escenario, el BCRA activó un sistema para adquirir divisas en el mercado con el objetivo de reforzar sus reservas en moneda extranjera. La intervención comenzó el lunes pasado con una compra por U$S 21 millones, seguido por el martes con U$S 83 millones; el miércoles con U$S 9 millones; el jueves con U$S 62 millones; y el viernes con U$S 43 millones, totalizando U$S 218 millones en la semana.
En este escenario, el dólar mayorista subió $ 1, hasta los $1.465, y se mantuvo a 4,9% del techo de la banda cambiaria.
Por su parte, el minorista cerró a $ 1.487,59 para la venta, mientras que en el Banco Nación operó a $ 1.490 para la venta.
De esta manera, extendió el alza de la rueda del jueves, cuando esta cotización experimentó un rebote luego de encadenar en el inicio de la semana tres ruedas a la baja. El dólar tarjeta o turista, equivalente al dólar oficial minorista más un recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias, se ubicó en $1.937.
En tanto, el dólar Contado con Liquidación (CCL) operó a $ 1.533,81, y el MEP, estable, a $ 1.494,15 por unidad.
En el mercado informal, el dólar blue cedió $ 5, a $ 1.505.








