Alertan por los riesgos de las infusiones “naturales” para adelgazar

Especialistas advierten que no solo no cumplen lo que anuncian, sino que pueden contener sustancias peligrosas y generar efectos adversos.

IMAGEN ILUSTRATIVA IMAGEN ILUSTRATIVA
10 Enero 2026

En los últimos años, las infusiones y sobres que prometen adelgazar de manera rápida ganaron popularidad, especialmente a través de redes sociales y ferias. Se presentan como productos “naturales”, de consumo sencillo y supuestamente libres de riesgos, y seducen a quienes buscan bajar de peso sin modificar su alimentación ni su rutina diaria. Sin embargo, desde el ámbito médico advierten que estas promesas son engañosas y que su consumo puede implicar serios riesgos para la salud.

Desde el área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) son categóricos: no existe ningún producto que, por sí solo, provoque la pérdida de grasa corporal. “No hay ningún producto que al tomarlo haga que una persona pierda grasa”, explicó Francisco Pita Gutiérrez, integrante de ese organismo.

Según el especialista, el único efecto que pueden generar estas infusiones es una mayor sensación de saciedad en algunas personas, lo que podría llevarlas a comer menos. Sin embargo, aclaró que ese fenómeno no tiene relación alguna con la quema de grasa ni con un descenso real y saludable de peso. En ese sentido, desde la SEEN advierten que el propio concepto de “infusiones adelgazantes” es engañoso.

En un plan alimentario diseñado y supervisado por profesionales de la salud, algunas infusiones tradicionales -como el té, la manzanilla o la menta- pueden utilizarse como acompañamiento, pero nunca como un tratamiento para adelgazar ni como una solución principal para el sobrepeso.

Uno de los aspectos más preocupantes es la falta de controles de calidad. Pita Gutiérrez señaló que muchos de estos productos no cuentan con un etiquetado adecuado ni con garantías sanitarias, y que, dependiendo del fabricante y de los controles, pueden incluir sustancias nocivas. “En algunos casos se han detectado derivados de hormonas tiroideas”, advirtió.

Estas hormonas cumplen funciones esenciales en el organismo, ya que regulan el metabolismo, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal. Su consumo sin indicación médica puede provocar efectos adversos importantes y poner en riesgo la salud. El especialista también remarcó una contradicción frecuente en la consulta médica: “Hay pacientes que desconfían de los efectos adversos poco probables de un medicamento indicado por su médico, pero no tienen reparos en comprar productos sin etiquetado, sin controles ni datos de contacto”.

Los expertos coinciden en que no existen dietas milagrosas ni atajos seguros para perder peso. “Hay que escapar de las dietas milagro porque la probabilidad de fracaso y de daño para la salud es elevada”, sostuvo Pita. Las propuestas extremas o los productos que prometen resultados rápidos suelen provocar déficits nutricionales, efectos secundarios y, además, no son sostenibles en el tiempo.

Desde la SEEN subrayan que el enfoque más eficaz y seguro para mejorar la salud y reducir el riesgo cardiovascular sigue siendo integral: una alimentación basada en productos frescos, actividad física regular y acompañamiento profesional. Recuerdan, además, que la obesidad no es una cuestión estética, sino una enfermedad que, en algunos casos, puede requerir tratamientos farmacológicos o quirúrgicos, siempre bajo estricta supervisión médica.

Temas Digital
Tamaño texto
Comentarios
Comentarios