EEUU incautó un petrolero que se dirigía a Rusia tras una persecución de dos semanas en el Atlántico

La operación involucra a la Guardia Costera y al ejército estadounidense luego de que el buque, vinculado a Venezuela, eludiera el bloqueo marítimo y rechazara intentos de abordaje.

EEUU incautó un petrolero que se dirigía a Rusia tras una persecución de dos semanas en el Atlántico IMAGEN DE ARCHIVO TOMADA DE INFOBAE
07 Enero 2026

Estados Unidos incautó un petrolero vinculado a Venezuela tras una persecución de más de dos semanas a través del océano Atlántico, en una operación que podría escalar las tensiones con Rusia. Así lo confirmaron este miércoles dos funcionarios estadounidenses a la agencia Reuters, quienes señalaron que Moscú envió un submarino de su Armada para escoltar al buque.

La operación es llevada adelante por la Guardia Costera y el ejército de Estados Unidos, luego de que el petrolero -originalmente llamado Bella-1- eludiera el “bloqueo” marítimo impuesto por Washington a los buques sancionados y rechazara reiterados intentos de abordaje por parte de las fuerzas estadounidenses.

Según indicaron los funcionarios, que hablaron bajo condición de anonimato, había buques militares rusos en las inmediaciones al momento de la operación, incluido un submarino. El petrolero, que ahora navega bajo el nombre Marinera y con bandera rusa, se convirtió así en el último objetivo de la Guardia Costera estadounidense desde que el presidente Donald Trump intensificó la campaña de presión contra Venezuela.

En paralelo, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó otro petrolero vinculado a Venezuela en aguas latinoamericanas, mientras continúa aplicando el bloqueo marítimo a los buques sancionados del país caribeño.

En los últimos dos días, al menos 16 petroleros afectados por las sanciones estadounidenses habrían intentado eludir el bloqueo naval impuesto a las exportaciones energéticas venezolanas. Para ello, recurrieron a distintas maniobras, como ocultar su verdadera ubicación o apagar sus sistemas de transmisión.

Durante semanas, estos barcos habían sido observados en imágenes satelitales atracados en puertos venezolanos, según un análisis del The New York Times. Sin embargo, el sábado pasado, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, todos desaparecieron de esos puntos.

Cuatro de los buques fueron rastreados por satélite mientras navegaban hacia el este, a unos 50 kilómetros de la costa. Utilizaban nombres falsos y falseaban sus posiciones, una práctica engañosa conocida como spoofing. De acuerdo con comunicaciones internas de la empresa petrolera estatal venezolana y con fuentes de la industria petrolera que hablaron bajo anonimato por temor a represalias, estos cuatro barcos abandonaron puerto sin autorización del gobierno provisional, lo que podría interpretarse como un primer desafío al control de la presidenta interina Delcy Rodríguez.

Los otros 12 petroleros no emiten señales y no pudieron ser localizados en nuevas imágenes satelitales, por lo que su ubicación y destino siguen siendo una incógnita.

El pasado 16 de diciembre, el presidente Trump impuso de manera unilateral un “bloqueo total” a los petroleros venezolanos sancionados. El secretario de Estado, Marco Rubio, calificó la medida como una de las mayores “cuarentenas” de la historia moderna y aseguró que está “paralizando” la capacidad del régimen para generar ingresos. El bloqueo, sin embargo, excluyó al petróleo enviado por la empresa estadounidense Chevron hacia la costa del golfo de México.

Hasta el momento, las fuerzas estadounidenses se enfrentaron a tres petroleros que intentaban comerciar petróleo venezolano. El primero, denominado Skipper, fue detenido e incautado el 10 de diciembre cuando se dirigía a China. El segundo, el Centuries, fue detenido y abordado el 20 de diciembre, aunque no fue incautado. El tercero es el Bella-1, ahora Marinera, que es actualmente perseguido en el Atlántico.

Ante consultas del The New York Times, un funcionario estadounidense sostuvo el domingo que “la cuarentena está enfocada, en efecto, en los buques fantasma sancionados que transportan petróleo venezolano sancionado”.

Especialistas advierten que las estrategias de evasión de los petroleros combinan engaño y saturación. Al menos tres de los buques se mantuvieron muy próximos entre sí al salir de aguas venezolanas en la misma dirección, lo que sugiere cierto nivel de coordinación.

“La única forma real de que los petroleros cargados de petróleo rompan un bloqueo naval es saturarlo con buques que salen al mismo tiempo”, explicó Samir Madani, cofundador de TankerTrackers.com, un sitio especializado en el monitoreo del transporte marítimo que identificó varios de los barcos mediante imágenes satelitales.

Mientras tanto, Venezuela enfrenta una fuerte presión para movilizar su producción de crudo. Desde la imposición del bloqueo, las instalaciones de almacenamiento se acercaron a su capacidad máxima, y una paralización de la producción podría dañar depósitos e infraestructura petrolera.

Según datos internos de la petrolera estatal venezolana y fuentes del sector, los barcos que zarparon sin autorización fueron contratados por los comerciantes de petróleo Alex Saab y Ramón Carretero. Ambos están sancionados por Estados Unidos por ser socios comerciales de la familia de Maduro. Saab fue encarcelado en Estados Unidos en 2021 y liberado en 2023 como parte de un intercambio por ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela.

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