
ACUSADO POR NARCOTERRORISMO. Nicolás Maduro compareció ante la Justicia de Estados Unidos. Foto tomada del diario La Nación.

En un inesperado giro tras la captura de Nicolás Maduro, el Departamento de Justicia de EEUU modificó la acusación contra el depuesto mandatario venezolano, suavizando el lenguaje técnico-legal respecto del Cartel de los Soles.
Si bien se mantienen los cargos por tráfico de drogas, el nuevo documento ya no señala a Maduro como el líder de una estructura criminal organizada, sino como el conductor de una “cultura de corrupción”.
Esta revisión del texto fiscal reduce las menciones al grupo: de aparecer decenas de veces en la acusación original de 2020, el término ahora solo figura en dos oportunidades. La Fiscalía ahora caracteriza al Cartel de los Soles no como una organización real con jerarquía narco, sino como un “sistema de clientelismo” donde élites poderosas se enriquecen bajo la protección estatal.
El “Cartel de los Soles” se refiere a oficiales de alto rango de las fuerzas armadas venezolanas involucrados en el tráfico de cocaína. La modificación actual sugiere un cambio de estrategia legal: al pasar de considerarlo una organización criminal estructurada a un “sistema de clientelismo”, la Fiscalía podría estar buscando una base probatoria más sólida centrada en la corrupción estatal y el lavado de dinero, evitando las dificultades de probar una jerarquía narco tradicional que algunos expertos cuestionan.







