
HITO. Más de 45 millones de kilos de plástico fueron retirados de ríos y océanos. / NATIONAL GEOGRAPHIC

La organización internacional The Ocean Cleanup informó que, este enero de 2026, retiró más de 45 millones de kilogramos de plástico acumulados en océanos y ríos del mundo.
Ese número refleja años de investigación, desarrollo tecnológico y despliegue de soluciones tanto en mar abierto como en cuencas fluviales.
Qué es The Ocean Cleanup y por qué importa
The Ocean Cleanup es una organización sin fines de lucro con sede en los Países Bajos creada en 2013 por el inventor y emprendedor Boyan Slat, con la misión de limpiar la mayor cantidad posible de plástico flotante en los océanos y detener la entrada de nuevos residuos desde los ríos.
La organización combina ciencia, ingeniería y alianzas internacionales para enfrentar uno de los desafíos ambientales más urgentes del planeta: la contaminación por plástico que circula por los océanos y llega desde cuencas fluviales.
Los océanos del mundo contienen miles de millones de piezas de plástico, distribuidas en zonas conocidas como “puntos de basura” o “garbage patches”, donde las corrientes marinas concentran residuos flotantes, muchas veces invisibles a simple vista pero altamente dañinos para los ecosistemas marinos y la cadena alimentaria.
Cómo limpian los océanos
La organización desarrolla sistemas flotantes que aprovechan las corrientes para concentrar residuos plásticos y facilitar su extracción. Estos sistemas están diseñados para recolectar desde pequeños fragmentos hasta redes de pesca grandes, conocidas como ghost nets, que representan una parte significativa de la contaminación oceánica.
A través de modelos computacionales y monitoreo de datos, The Ocean Cleanup identifica “hotspots” de plástico (zonas con mayor densidad de residuos) y posiciona sus sistemas allí para maximizar la captura.
MISION. The Ocean Cleanup desarrolla tecnologías para extraer plásticos de océanos y frenar su entrada desde ríos. / NATIONAL GEOGRAPHIC
Una vez que los residuos quedan concentrados, se extraen del agua y son llevados a tierra para su reciclaje o reutilización en nuevos productos, en colaboración con socios especializados, con el objetivo de evitar que vuelvan al medio natural.
La meta final de la organización es eliminar el 90% del plástico flotante en los océanos para 2040, un objetivo que combina limpieza de los residuos existentes con políticas de prevención y soluciones tecnológicas continuas.
Interceptores: detener el plástico antes de que llegue al mar
Una parte clave de la estrategia no solo limpia los océanos, sino que corta el flujo de plástico en su origen: los ríos. La organización identifico que unos 1000 ríos son responsables del 80% del plástico que llega al océano cada año.
Para eso creó una serie de dispositivos llamados Interceptores, que se colocan en ríos para capturar los residuos flotantes antes de que el agua los transporte hasta el mar. Estos sistemas funcionan de forma autónoma y con energía solar, aprovechando el flujo natural del agua para dirigir y recolectar los plásticos sin interferir con la navegación o la vida silvestre.
INTERCEPTOR. La nueva idea de The Ocean Cleanup contra el plástico. / NATIONAL GEOGRAPHIC
Los Interceptores pueden retener decenas de miles de kilos de basura diariamente y ya están desplegados en varios países, con acuerdos en lugares como Indonesia, Malasia, Vietnam, República Dominicana, Tailandia y planes para expandirse aún más.
Además, The Ocean Cleanup impulsa programas como el “30 Cities Program”, que busca reducir el flujo de plástico en áreas urbanas con múltiples ríos altamente contaminados, e integra limpiezas de costas, manglares y cooperación con comunidades locales.
¿Por qué este récord es importante?
Al alcanzar más de 45 millones de kilos de plástico retirados, The Ocean Cleanup demuestra que las soluciones tecnológicas escalables pueden tener impacto real en uno de los desafíos ambientales más grandes de nuestro tiempo.
Esta cifra no solo representa residuos físicos extraídos del agua, sino también un avance en la combinación de ciencia, ingeniería y acción global para proteger la biodiversidad y la salud de los ecosistemas acuáticos.







