Aspen: un destino mágico, blanco y luminoso para conocer y disfrutar

La oportunidad de buscar lugares poco tradicionales para aprovechar unos días de descanso siempre está latente. Aquí va una opción bien exclusiva.

Aspen: un destino mágico, blanco y luminoso para conocer y disfrutar

En Aspen pasan cosas. Será por la magia de las imponentes montañas cubiertas de nieve o por la belleza de su ciudad de luces y restaurantes o simplemente porque es un lugar donde la tranquilidad se combina con el deporte, el glamour y la vida sana.

Este punto exclusivo del estado de Colorado parece ajeno a la subtropical Tucumán o más aún a la “sureña” Argentina, pero en la lujosa ciudad de montañas brillantes pulula la argentinidad.

Suceden, decíamos, cosas extrañas, como encontrarse a un tucumano que hace ya un par de años que vive allí. “Vine por trabajo con otros amigos y aquí sigo. Es un lugar muy tranquilo, alejado de la vorágine de otras ciudadas”, cuenta Nano Mambrini, quien ya en pareja y con regocijo cuenta que forjó una vida junto a otros argentinos que ya adoptaron el lugar como su segundo hogar.

Fabián, barilochense de nacimiento, oye la tonada argentina mientras disfruta de unos tragos en la barra de Silver City, un pub bien estadounidense ubicado en un subsuelo en pleno centro de la ciudad, e inmediatamente se presenta. “Aquí, sólo en un grupo de Whatsapp, somos 168 instructores de esquí de Argentina. De hecho, en este bar, los lunes son de “noches argentinas”. Hace ya varios años que venimos a trabajar durante la temporada”, comenta el profe de 24 años.

En Aspen viven de manera regular 7.000 personas. Parece demasiada poca población para un destino que visita alrededor de un millón de personas en temporada alta, que alberga una riqueza gastronómica diversa y abundante, y que se jacta con orgullo de su exquisita cultura: los museos, las exposiciones de arte, la moda y los espectáculos son un sello propio que acompaña su fama de exclusivo centro de esquí.

Sin embargo, los deportes invernales son la vedette y su nieve suave, sus pendientes diversas en cuanto a extensión y dificultad y su entorno natural únicos hacen de Aspen uno de los centros más exclusivos y buscados por los amantes del esquí y del snowboard.

Aspen: un destino mágico, blanco y luminoso para conocer y disfrutar

Para los tucumanos, las distancias y las escalas para llegar a Aspen se acortaron. Copa Airlines permite acceder en dos o tres tramos cortos: de Tucumán a Panamá en alrededor de seis horas, de allí a Denver en otras seis y un viaje corto en avión (50 minutos) o en auto (poco más de dos horas) hasta Aspen. Ya no es un imposible.

Los hoteles, como el Limelight, ofrecen comodidad y servicios de primera calidad: podés optar por estar en el centro de la ciudad o en medio del centro de esquí de Snowmass, el más exclusivo de la comarca. Dato importante: la gastronomía y los hoteles están a valores de los lugares top de Argentina; es decir, no es un imposible para quienes pagan lujo en nuestro país. ¡Y estás en Aspen!

Se pueden disfrutar de cuatro montañas. Aspen Mountain tiene desniveles que desafían a esquiadores y snowboarders con experiencia. Aspen Highlands es la favorita de los locales. Buttermilk es la cuna de los X Games. Snowmass, que posee casi 3.000 hectáreas, tiene un desnivel vertical de más de 1.300 metros, con pistas técnicas y espacios para debutantes.

Aspen: un destino mágico, blanco y luminoso para conocer y disfrutar

Para quienes estamos acostumbrados a diciembres de 40 grados, la experiencia Aspen vale la pena ser vivida, con piscinas con aguas cálidas, pero rodeadas de nieve, calles iluminadas por los adornos de Navidad y un entorno que nos hace sentir como protagonistas de una película estadounidense de esas que vemos en esta época del año.

Esquí para principiantes

Demian Lasry nació en Esquel, se mudó a Bariloche y de allí al lugar del mundo donde el esquí lo iba convocando. Ganó torneos aquí y allá. Hoy, hace una década que divide su vida entre Aspen y Bariloche. En ambas ciudades es instructor de esquí. Uno de lujo. “Tuve la suerte de criarme en este maravilloso mundo del esquí y hoy compartirlo con mi esposa y mis hijos”, explica Demian. No duda ante la consulta de sobre si cualquiera, sin conocimiento previo, puede aprender a esquiar. 

“Cualquiera puede. El objetivo es disfrutar del deporte. Obvio que es más fácil cuando se aprende de niño, pero hemos tenido alumnos de 60 o 70 años probando la aventura aquí en Snowmaas, que tiene una calidad de nieve espectacular y permite la progresión de niveles más bajos a más altos, es muy suave. Es muy fácil aprender aquí”, añade el hombre que instruye desde celebridades hasta principiantes. 

En la experiencia de LA GACETA, sin contacto previo con el deporte, en una sola jornada fue posible comenzar a deslizarse por la pista “verde” (la más sencilla) sin que el cuerpo se desmorone sobre la nieve. La experiencia, como advertía en la previa Demian, lleva a que las ganas de continuar esquiando se conviertan en un “camino de ida”. Cuando se aprende a usar los esquíes, las ganas de repetir a diario el ritual se entiende con simpleza. Las pistas abren de 9 a 15, tiempo más que suficiente para disfrutar, ejercitar el cuerpo y desear un descanso reparador, para al otro día arrancar nuevamente.

Destilería exclusiva

No se puede entender el Colorado actual sin su revolución de destilados, y Stranahan’s es el nombre propio de esa gesta. Visitar su espacio en Aspen es asomarse a la alquimia del American Single Malt. Mientras el resto del país se pierde en el maíz, aquí el protagonismo es de la cebada malteada y el agua de deshielo de las montañas. Es un whisky con carácter, joven pero complejo, que refleja esa dualidad de la zona: rústica por naturaleza, pero sofisticada por elección. Stranahan’s se mueve en el mundo del “small batch” (lote pequeño). 

Aspen: un destino mágico, blanco y luminoso para conocer y disfrutar

Aunque han crecido, su producción sigue siendo artesanal. Se producen unas 12.000 botellas por mes de su etiqueta “Original”. Pero eso no es nada en comparación con su edición Snowflake. Solo sale una vez al año (en diciembre), se hacen apenas unas 2.000 botellas y la gente acampa en la nieve de Denver -la capital de Colorado- para conseguir una. En Aspen visitar y degustar este whisky es una experiencia para no perdérsela.

Distintas opciones para conocer y disfrutar

Aspen es, probablemente, el destino de montaña más “cliché” del mundo. Sin embargo, cuando uno se aleja de las pistas de esquí y se sumerge en sus calles, descubre que la ciudad tiene una densidad cultural y un carácter que sobrepasan la estética de postal invernal. Una parada obligatorias para entender por qué Aspen sigue siendo el epicentro del lujo con contenido es el Aspen Art Museum (AAM). 

Aspen: un destino mágico, blanco y luminoso para conocer y disfrutar

Diseñado por el Pritzker Shigeru Ban, el edificio en sí ya es una pieza de vanguardia con su entramado de madera que parece tejido. A diferencia de otros museos de montaña que se quedan en el paisaje costumbrista, este es un “non-collecting museum”: no guarda obras, las hace rotar. Es dinámico, disruptivo y, sobre todo, ofrece una de las mejores vistas de la montaña desde su terraza. Si las paredes hablaran, las del Hotel Jerome contarían los secretos mejor guardados de la Generación Beat. Inaugurado en 1889, es el corazón de la ciudad. Entrar al J-Bar es retroceder a la época de la minería de plata, pero con un servicio de cinco estrellas. 

Fue el búnker de Hunter S. Thompson y conserva ese aire de “viejo oeste refinado” que otros hoteles modernos intentan copiar sin éxito. Es, sin dudas, el lugar para ver y ser visto sin el esfuerzo del postureo moderno.

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