Qué es el MD: los peligros de la droga que llevó a Romina Uhrig al límite tras Gran Hermano

La exdiputada confesó su lucha contra una peligrosa adicción que inició tras el reality. Conocé los efectos del éxtasis, la "droga del diseño" que oculta depresión y ataques de pánico.

Qué es el MD: los peligros de la droga que llevó a Romina Uhrig al límite tras Gran Hermano Qué es el MD: los peligros de la droga que llevó a Romina Uhrig al límite tras Gran Hermano
Hace 2 Hs

El paso por Gran Hermano promete fama y éxito, pero para Romina Uhrig se convirtió en la puerta de entrada a una de sus etapas más oscuras. Recientemente, la mediática conmovió al público al relatar cómo la presión mediática, la separación de sus hijas y el dolor emocional la llevaron a refugiarse en una sustancia conocida como MD.

"No quería salir si no tenía eso", confesó Uhrig, dejando al descubierto una problemática que afecta a miles de jóvenes en el ambiente de la noche.

¿Qué es el MD y por qué es tan peligroso?

El MD o MDMA (3, 4-metilendioxi-N-metanfetamina) es una droga sintética que actúa como estimulante y alucinógeno. Popularmente conocida como éxtasis, se la clasifica como una "droga de diseño" porque se fabrica ilegalmente en laboratorios con el fin de potenciar sensaciones de euforia y conexión emocional.

A diferencia de otras sustancias, el MD altera la percepción sensorial y produce un "subidón" de energía que engaña al cerebro. Sin embargo, detrás de esa alegría momentánea se esconde un daño profundo:

Efecto de "felicidad prestada": Provoca una liberación masiva de serotonina. Cuando el efecto pasa, los niveles de este neurotransmisor caen por debajo de lo normal, generando una "resaca emocional" severa.

Como relató Romina, el consumidor siente que no puede socializar o disfrutar de un evento si no cuenta con la pastilla.

El relato de una adicción invisible

Para Uhrig, el consumo comenzó como un alivio ante el dolor de la exposición y el vacío familiar. "Me convidaron algo que me dio un momento de alegría que no quería que terminara nunca", recordó entre lágrimas. Pero lo que empezó como una evasión terminó en agresividad, depresión y ataques de pánico.

La mediática detalló que si no conseguía la sustancia, su personalidad cambiaba drásticamente. Esta fase de irritabilidad es común cuando el cerebro comienza a demandar dosis más altas para obtener el mismo placer.

El camino a la recuperación

Afortunadamente, Romina logró salir de ese círculo vicioso gracias a un tratamiento psiquiátrico, su fe y el apoyo de su hija mayor. Su testimonio pone en relieve que el MD no es una "droga recreativa inofensiva", sino una sustancia capaz de desestabilizar la salud mental de cualquier persona.

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