La experiencia de “Lost”, pero sobre todo de “Game of Thrones”, mantiene al público en alerta. Lo menos que puede esperarse es que una gran serie ofrezca un desenlace a la altura, pero quedó demostrado que no siempre es el caso. Se entendía entonces la lógica ansiedad en torno a la conclusión de “Welcome to Derry”, cuyo recorrido en la pantalla de Max resultó de lo más curioso: un piloto buenísimo, ciertas dudas en torno a los episodios 2 al 4, el marcado repunte de ahí en adelante y la incertidumbre acerca de lo que ofrecerían los hermanos Muschietti en el epílogo. Pues bien, el capítulo 8 superó tanto las expectativas que el fandom ya pide a gritos una exploración mucho más profunda de ese inagotable pozo de grandes ideas llamado stephenkingverse.
Es impresionante lo que viene haciendo Bill Skarsgård con Pennywise, las capas y los matices que le va sumando a esa máscara payasesca que esconde la maldad en estado de máxima pureza. Justamente, “Welcome to Derry” empezó a fluir a partir de la aparición de Pennywise y para eso hubo que esperar cinco episodios. Los Muschietti dedicaron esos capítulos previos a colocar las vigas estructurales de la serie, haciendo equilibrio entre el canon marcado por el libro (“It”) y las películas -todo custodiado con ojo clínico por los fans-, y la libertad de expandir la historia de Derry hacia atrás, contando lo que King apenas insinuó. O dejó librado a la imaginación.
Terrores infantiles
Se supone que habrá más temporadas de “Welcome to Derry”; de hecho, el cierre indicó que esta es la parte uno de un gran relato. Eso sí: si el combustible que propulsa a Pennywise son los terrores infantiles, habrá que castear con mucho cuidado a los niños que vengan (que serán los del pasado). En este caso el “club de perdedores” fue un acierto, en especial Matilde Lawler (Marge, la futura mamá de Richie Tozier) y Arian Cartaya (Richie, el entrañable héroe del último acto).
Los Muschietti se pusieron ambiciosos en el desenlace al revelar a Pennywise como una entidad en cierto modo atemporal, lo que abre interesantes perspectivas para lo que vendrá. Y también dejaron abierta la ventana para algún spin-off. ¿No sería fantástico seguir el camino de Dick Hallorann (gran interpretación de Chris Chalk)? La serie podría llamarse “Overlook”.








