

La preocupación sobre si la radiación de los teléfonos celulares puede causar cáncer es una de las más instaladas en el imaginario popular. ¿Es real? Múltiples investigaciones ofrecen una respuesta definitiva a esta inquietud extendida.
La tecnología siempre ha provocado miedo en las personas, siendo uno de los temores más comunes la posibilidad de que usar un celular pueda provocar cáncer. Esta preocupación resurge con frecuencia.
¿Qué dice la ciencia sobre la creencia de que los celulares dan cáncer?
Es habitual escuchar a la gente afirmar que llevar un celular en el bolsillo podía causar cáncer. Del mismo modo, existe la creencia de que usar el teléfono en el oído puede provocar tumores cerebrales. Estas ideas se relacionan directamente con el uso de radiofrecuencias, un tipo de radiación empleada por los dispositivos móviles. científicos, basándose en investigaciones rigurosas, dieron esto por descartado.
Los estudios que analizaron esta conexión fueron diversos y se llevaron a cabo en 22 países diferentes. Estas investigaciones examinaron los campos electromagnéticos de radiofrecuencia provenientes de varias fuentes tecnológicas. En prácticamente ningún caso se detectó una relación entre esta radiación y un mayor riesgo de desarrollar cáncer. Esto se mantuvo cierto incluso para personas que pasaron casi todo el día cerca de sus teléfonos, según explicó el medio Gizmodo citando informes científicos.
Otros miedos de las personas por las tecnologías
Los miedos vinculados a la tecnología han evolucionado a lo largo del tiempo, pero algunos temas recurrentes siguen generando preocupación en el ámbito popular. La pérdida de empleos es uno de ellos, ya que la automatización y la inteligencia artificial cambian rápidamente el mercado laboral. Esto afecta a millones de personas y puede generar desigualdad en algunos sectores.
Otro tema crítico es la invasión de la privacidad, derivada de la recopilación masiva de datos personales por parte de empresas y gobiernos. Esta práctica tiene un impacto directo en los derechos individuales de las personas. Además, mina la confianza general en el uso seguro y ético de la tecnología.
Finalmente, existe preocupación por el desarrollo de una inteligencia artificial descontrolada que pueda tomar decisiones perjudiciales o escapar al control humano. A esto se suma el miedo a que la radiación emitida por redes como Wi-Fi o 5G cause problemas de salud. Algunas personas creen que pueden provocar dolores de cabeza, insomnio, fatiga crónica o incluso cáncer.








