MONTEVIDEO.- Tabaré Vázquez se convirtió ayer en el primer presidente de izquierda en la historia de Uruguay. Esto ocurre exactamente 20 años después del fin de una dictadura militar que desató una dura persecución contra sus militantes. Ante la complacida mirada de los miembros del Congreso, de presidentes extranjeros, de dignatarios invitados y de Mario Benedetti y la viuda de uno de los fundadores de la izquierda Líber Seregni, entre otros, Vázquez juró trabajar incansablemente por la felicidad y la paz de su pueblo.
La asunción se realizó en medio de una gran fiesta en las calles de Montevideo. Más de 300.000 personas acompañaron al ritmo de tambores al líder socialista, de 65 años, a lo largo de dos kilómetros desde el Congreso hasta el Edificio Independencia, la ex Casa de Gobierno, donde el mandatario saliente, Jorge Batlle, le colocó la banda presidencial.
El bloque regional
Asimismo, el flamante mandatario se comprometió a fortalecer el bloque Mercosur, que integra Uruguay junto con Argentina, Brasil y Paraguay. Señaló también que seguirá cumpliendo los acuerdos con los organismos internacionales. La llegada de un presidente de izquierda había generado algunos temores entre los inversores.
Pero la designación de un ministro de Economía de línea moderada en el gabinete y las señales que dio el mandatario a organismos multilaterales borraron las dudas. Vázquez, que fue alcalde de Montevideo entre 1990 y 1995, aprovechó su discurso para reforzar esta idea. "No se ignorará la relación con los organismos financieros internacionales. También en este terreno, desde el cumplimiento de las obligaciones contraídas por el país, promoveremos una relación de mutuo respeto, que tenga en cuenta las necesidades y el derecho al desarrollo de la sociedad uruguaya en su conjunto", dijo.
Al referirse al sensible tema de los derechos humanos, el flamante mandatario advirtió que todavía subsisten algunos puntos oscuros. "Reconozcamos que por el bien de todos es necesario aclarar las violaciones de los derechos humanos, en el marco de la legislación vigente, para que la paz se instale en el corazón de todos los uruguayos. Con la verdad, buscaremos que el horror de otras épocas nunca más vuelva a pasar", enfatizó.
El presidente se comprometió a desarrollar políticas para crear empleo, trabajar junto a los partidos de oposición, combatir la corrupción y el racismo de la sociedad uruguaya. Vázquez ganó las elecciones de octubre pasado mediante una coalición de partidos de izquierda. Así, puso fin a más de 170 años de gobiernos conservadores y dio al conglomerado la mayoría absoluta en el Congreso. (Télam)
FRASES AL VUELO
EL TIEMPO LO DIRA.- El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti, actual senador y líder del Partido Colorado, considera positivo que en el flamante gobierno frenteamplista predominen ideas "moderadas". No obstante, insistió en su clásico discurso antitupamaro. "Hoy, la línea moderada del ministro de Economía, Danilo Astori, está predominando claramente. Desde el punto de vista de la administración del gobierno del presidente Vázquez, el tiempo lo dirá", dijo. (Télam)
LA ETERNA DUDA.- El senador y ex candidato Jorge Larrañaga dijo que el discurso de un presidente que asume tiene las generalidades que supone el intento de apretar en una breve exposición lo que significan los grandes temas del país. Según Larrañaga, Vázquez incluyó conceptos generales apoyables. "Ojalá puedan despejar la eterna duda de los uruguayos y de cualquier otra sociedad: el de saber si un político hace coincidir lo que dice con lo que hace", dijo el líder del Partido Blanco (Nacional). (Télam)
HUMANISMO.- La conductora televisiva Mirtha Legrand y la cantante Susana Rinaldi coincidieron en que el discurso presidencial de Tabaré Vázquez tuvo un fuerte contenido humanista. "La coherencia de Tabaré estuvo presente en todo su discurso. Expresó un humanismo impresionante y un compromiso al que no estamos acostumbrados nosotros, los argentinos", dijo Rinaldi. "Uruguay se va para arriba y yo estoy contenta porque también Argentina se va para arriba", auguró Legrand. (Télam)