Qué hacer luego de una noche de insomnio, según la ciencia. (Foto: ABC)

Según la ciencia, tener un sueño de siete a nueve horas por noche es lo ideal para disfrutar de una jornada sin cansancio, con energías y mejorar nuestra salud. No obstante, un gran porcentaje de la población no logra dormir el tiempo necesario ya que suele hacerlo menos de seis horas por día.
A partir de esto, el prestigioso diario estadounidense The New York Times publicó un artículo con las recomendaciones y soluciones ante el insomnio, problema que cada año lo sufren más personas debido a los crecientes casos de ansiedad.
Las investigaciones indican que la privación del sueño lleva a respuestas más lentas, toma de decisiones afectada, problemas de atención y memoria deficiente, aumentando la propensión a la ansiedad, depresión y comportamientos antisociales.
En el cerebro, esto se traduce en menor actividad en la corteza prefrontal y mayor actividad en la amígdala, afectando la planeación, toma de decisiones y emociones como el temor. También intensifica la actividad del sistema nervioso simpático, responsable de la respuesta de "lucha o huida", elevando la presión sanguínea, frecuencia cardíaca y los niveles de cortisol.
Recomendaciones ante el insomnio
Para contrarrestar los efectos negativos de la falta de sueño, los expertos recomiendan tomar siestas cortas, limitadas a 30 minutos, para reducir el adormecimiento y mejorar el desempeño cognitivo. Kelly Baron, especialista en trastornos del sueño de la Universidad de Utah, indica que incluso un sueño ligero durante la siesta puede ayudar al cerebro a descansar y mejorar el rendimiento.
En cuanto al uso de la cafeína, se aconseja moderación, ya que su exceso puede causar ansiedad, nerviosismo y aumento de la frecuencia cardíaca.
El ejercicio regular es otro método efectivo, no solo para mitigar los efectos a largo plazo de la falta de sueño en la salud, sino también para mejorar el rendimiento cognitivo inmediatamente después de una mala noche.
Finalmente, exponerse a luz natural brillante, especialmente durante un paseo al mediodía, puede incrementar el estado de alerta, según Soomi Lee de la Universidad Estatal de Pensilvania. Combina los beneficios de la luz y el ejercicio para un efecto óptimo.







