
Un altercado entre los vigías y un joven de 25 años terminó en un disturbio, en el cual Adolfo Rolando Robles (25 años), quien era acusado de un robo, terminó arrojando un cascote y rompiendo el vidrio de una patrulla. Ese fue motivo suficiente para que, con la participación de la Policía, los vigías lo aprehendieran. Horas después la madre de Robles probaría que no estuvo involucrado en un robo.
El hecho ocurrió el lunes, cuando los vigías del centro de monitoreo de Tafí Viejo divisaron a Robles, a quien reconocieron porque anteriormente había estado implicado en un delito por el cual terminó siendo procesado y accediendo a una probation. En esta ocasión, a través de las cámaras de seguridad lo vieron, en lo que consideraron una actitud sospechosa, caminando mientras empujaba una motocicleta.
El personal del centro de monitoreo avisó a los vigías que patrullaban las calles y un móvil interceptó su paso. Según los datos de la investigación, cuando uno de los efectivos intentó pedirle explicaciones, el joven le tomó una piedra y le advirtió: “no te me acerqués, no estoy haciendo nada”. Ante esa actitud, el vigía fue a reducirlo y Robles le arrojó la pedrada, que terminó impactando contra el parabrisas de la patrulla. Con la intervención de un agente policial, lo aprehendieron y lo trasladaron a la comisaría de Tafí Viejo.
Enterada de lo ocurrido, la madre de Robles se presentó en la dependencia y presentó la documentación del vehículo que llevaba su hijo. Según explicó, lo habían adquirido minutos antes, por lo que aún no habían realizado la transferencia, y lo habían comprado sabiendo que estaba descompuesto, por lo que Robles lo estaba llevando a un taller de motocicletas para restaurarlo.
La versión de la mujer tenía sustento, por lo que ayer la Fiscalía de Flagrancias I, a cargo de Carlos Picón, prefirió ser cauta con la acusación. El auxiliar Leandro Abdala explicó que junto con la defensora oficial Ana Nuñez Mrad preferían postergar la audiencia porque estaban ultimando los detalles para resolver el caso con una salida alternativa. El juez Bernardo L’ Erario aceptó ese pedido. Fuentes judiciales indicaron que solo podría mantenerse una acusación por el delito de daños, por lo que el caso se resolvería con una reparación económica por la destrucción del vidrio.







