
La muerte de don goyo
El título hace referencia a un tema de cuarteto de los 70 que con letra picaresca relataba el hecho de cargarle el muerto a otro. Viene a cuento por el fallo condenatorio por la expropiación de las acciones de YPF y la condena por un Juzgado de Nueva York. Mantengamos la esperanza de que el fallo pueda ser revertido. Pero no es de aventurado empezar a preguntarse quién debe hacerse cargo . Para privatizar YPF primero se provincializó el subsuelo mediante una reforma constitucional a pesar de que dicha solución era pregonada únicamente por el partido minoritario del Ingeniero Alsogaray. Como consecuencia de aquella provincialización las regalías de la venta de YPF fueron distribuidas entre las provincias superficiarias de los recursos petroleros fueron los llamados “fondos de Santa Cruz”. Cuando por ley de “soberanía hidrocarbonífera se estatizaron las acciones de Repsol dichas acciones fueron distribuidas de la siguiente manera: el 51 % para el Estado Nacional y el 49% restante para las provincias hidrocarboníferas, es decir las provincias superficiarias de los recursos del subsuelo. Todo lo establecido por los constituyentes en lo relativo a la propiedad provincial de los recursos del subsuelo se puede discutir con el mismo criterio que el agua de un río no corresponde exclusivamente a la provincia ribereña, pero ajeno a aquella discusión es indudable que si las provincias superficiarias recibieron las regalías de la venta de YPF y luego el 49% de las acciones de la estatización, deben pagar el 49% de la condena. Cabe recordar que nuestra provincia contribuye a la matriz energética a pesar que en el período de la fiesta de los 90 nos decían que la industria sucroalcoholera era inviable y que debíamos plantar flores. Va a llegar el momento de la revolución democrática, agraria y antimperialista y yo agregaría que federal porque YPF deberá llamarse Yacimientos Energéticos Federales reconociendo a “vaca viva” su papel en la matriz energética. Mientras tanto “no estábamos en el arroyo cuando se murió don Goyo, que pregunten y pregunten y resuelvan ese embrollo”.
Marcelo Daniel Cena Av. Siria 1.373 San Miguel de Tucumán
siestita tucumana
Cierro los ojos: las reminiscencias de un pasado no muy lejano me transportan a mi vieja Villa San Cayetano, con una sola calle pavimentada, las otras de poco ripio y mucha tierra, que usábamos de canchita; un ejército de vendedores ambulantes que en hora de la sagrada siesta, a viva voz vendían de todo un poco... achilata, palito picolé, bombón helado, juguito congelado, manzanita, colita i' chancho, algodón de azúcar, cubanitos con dulce de leche, bollos y tortillas para el mate... Hoy sus hijos vendedores , en los mismos horarios, pero en forma moderna y sofisticada, con altoparlantes o bocinas, en las calles ya pavimentadas te masacran los oídos con pregrabados que a modo de humilde lamento, que dicen: “Atención chicos y señora ama de casa, saquen sus platitos que está llegando el masitero a su barrio; tenemos ocho variedades de las más riquísima masas; la tradicional pastaflora con dulce de membrillo, los exquisitos pañuelitos con rica crema pastelera, los cañoncitos rellenos con sabroso dulce de leche, los infaltables alfajores de maizena y los de chocolate, las crocantes palmeritas, las sabrosas milhojas de hojaldre y las más largas, las más sabrosas, las más ponzoñosas y ricas lenguas de suegra; todas masas ricas, frescas y baratas; además llevamos los rosquetes más grandes y ricas bolas i' fraile. Por favor, nuestras vendedoras están listas para atenderlos...” Grande es la sorpresa cuando salimos y observamos muchas veces que el vendedor va solo y empujando un carrito o en carro a caballo, con su propaganda a todo volumen, la mercadería bien protegida e higiénica y aunque el ruido nos moleste e interrumpa nuestra siesta tucumana, esa persona es un ser humano que se sacrifica para trabajar honestamente y nos está brindando un sabroso y eficiente servicio; algo les compremos y recemos para que Dios siempre los proteja.
Francisco Amable Díaz franciscoamablediaz@gmail.com







