23 Abril 2003 Seguir en 
Una mujer murió ayer en un impresionante accidente ocurrido en la avenida Presidente Perón al 700, luego de chocar violentamente con su automóvil contra una camioneta.El hecho sucedió, según información de la Policía, a las 18.30, cuando Elizabeth Ruth Gálvez, de 39 años, domiciliada en el pasaje Magallanes 1.965, conducía de oeste a este un automóvil Peugeot 205 rojo, patente BUS-333.
La colisión fue bastante extraña. Aparentemente no hubo testigos directos de lo sucedido, pero la Policía y los familiares de la mujer manejaban una hipótesis similar. La mujer habría intentado esquivar al conductor de un ciclomotor, y por eso debió realizar una brusca maniobra hacia la izquierda.En ese mismo momento, por delante de su vehículo, circulaba muy lentamente y hacia el lado de la platabanda, la camioneta Dodge modelo 75 de Alberto Esteban Muñoz, de 51 años, domiciliado en el barrio Castillo, de Yerba Buena. El hombre, informó la Policía, sería empleado de ese municipio, y con su rodado estaba controlando al personal que debía cortar el césped y hacer el mantenimiento de la zona.
Destrozado
En su desesperación por evitar la colisión, Gálvez giró aún más y chocó del lado del acompañante, con mucha violencia, contra la parte trasera de la camioneta. El auto de la mujer quedó casi destrozado y ella falleció casi en el acto, a raíz de los golpes que recibió. El terrible golpe hizo que la camioneta cruzara todo el tramo hacia la derecha, se subiera a la vereda sur, destrozara un árbol y cayera nuevamente sobre la avenida, a más de 60 metros de donde ocurrió el choque. Muñoz sólo sufrió golpes. Lo raro es que el supuesto motociclista nunca apareció, aunque anoche la Policía seguía buscándolo.
Poco después del accidente llegaron al lugar los familiares de la víctima, conmocionados por la noticia. En ese momento se vieron escenas de hondo dolor. Decenas de automovilistas se pararon a ver lo que había sucedido, obstaculizando el tránsito. Luego de más de dos horas, llegó una camioneta en la que el cuerpo fue trasladado.
En la zona quedaron ambos vehículos y gran cantidad de partes desprendidas, como prueba de la violencia del choque.
La colisión fue bastante extraña. Aparentemente no hubo testigos directos de lo sucedido, pero la Policía y los familiares de la mujer manejaban una hipótesis similar. La mujer habría intentado esquivar al conductor de un ciclomotor, y por eso debió realizar una brusca maniobra hacia la izquierda.En ese mismo momento, por delante de su vehículo, circulaba muy lentamente y hacia el lado de la platabanda, la camioneta Dodge modelo 75 de Alberto Esteban Muñoz, de 51 años, domiciliado en el barrio Castillo, de Yerba Buena. El hombre, informó la Policía, sería empleado de ese municipio, y con su rodado estaba controlando al personal que debía cortar el césped y hacer el mantenimiento de la zona.
Destrozado
En su desesperación por evitar la colisión, Gálvez giró aún más y chocó del lado del acompañante, con mucha violencia, contra la parte trasera de la camioneta. El auto de la mujer quedó casi destrozado y ella falleció casi en el acto, a raíz de los golpes que recibió. El terrible golpe hizo que la camioneta cruzara todo el tramo hacia la derecha, se subiera a la vereda sur, destrozara un árbol y cayera nuevamente sobre la avenida, a más de 60 metros de donde ocurrió el choque. Muñoz sólo sufrió golpes. Lo raro es que el supuesto motociclista nunca apareció, aunque anoche la Policía seguía buscándolo.
Poco después del accidente llegaron al lugar los familiares de la víctima, conmocionados por la noticia. En ese momento se vieron escenas de hondo dolor. Decenas de automovilistas se pararon a ver lo que había sucedido, obstaculizando el tránsito. Luego de más de dos horas, llegó una camioneta en la que el cuerpo fue trasladado.
En la zona quedaron ambos vehículos y gran cantidad de partes desprendidas, como prueba de la violencia del choque.







