Será con final abierto

Por Jorge Giacobbe - Analista de opinión pública - Director de la consultora Giacobbe y Asociados.

23 Abril 2003
Según nuestros números, Carlos Menem podría tener asegurada una de las dos plazas del ballottage, ya que exhibe un 22,4% de los votos. Disputando la segunda plaza del ballottage aparece Ricardo López Murphy (20,1%), aventajando a Néstor Kirchner (19%).
Estarían ya retirados de la posibilidad de competir tanto Adolfo Rodríguez Saá (15%) como Elisa Carrió (14%). De todos modos, el final es abierto.
Pero, tratándose de un escenario muy dinámico, que podría provocar el crecimiento de López Murphy (que se verifica en toda la geografía nacional) en forma sostenida, no sería para nada extraño que arribara en primer lugar a la segunda vuelta.
Ahora es mucho menor que meses atrás el porcentaje de personas que se abstendrían de votar. Aparece un 9% de indecisos, un 6% de personas que quieren votar en blanco y un 4% que quieren impugnar la elección. Es muy probable que ese número de personas que pensaba participar negativamente de los comicios, en orden a que la disputa se refería tan sólo a tres candidatos justicialistas, ahora vea en López Murphy una oportunidad. Habría que ver si esa masa que no pudo conectarse con los candidatos justicialistas está enojada con todo el sistema político o si los cambios de último momento la llevarían a votar positivamente pero en contra de los aspirantes peronistas.
Si bien hay un voto muy inestable, según nuestros estudios resultaría muy difícil que se dé una sorpresa demasiado grande en la primera vuelta en favor de cualquiera de los candidatos. La situación de crecimiento de López Murphy es probable que consuma aún gran parte de los votos que hoy le adjudicamos a Carrió. De todos modos, es probable que mueva algo de los votos que hoy figuran como en blanco, indecisos o que se abstienen. Es también factible que López Murphy esmerile el 19% de Kirchner, si es que la sociedad le había conferido a este candidato el rol de parar a Menem. La aparición del economista le quita ese lugar al dirigente santacruceño y por lo tanto aquel puede captar adhesiones que hasta ahora no le pertenecían.
Tampoco puede descartarse que el voto de Menem sufra algún desgranamiento en favor de López Murphy, visto que son dos personas que tienen ideas más o menos semejante sobre la situación económica, pero que resultan muy distintas en cuanto a su imagen pública. Eso se refiere a estar bien o mal considerado.
Poner a Menem y a López Murphy como los candidatos pro mercado es un poco minimalista. Sí parece que el peronismo resolvió que es Menem quien tiene mayor cuantía, y que el resto de la sociedad está apostando a un candidato ético, antes que ideológico. No puede decirse que López Murphy no tenga una impronta personal ideológica muy severa, pero no es eso lo que motoriza su cuantía de votos.
Por último, la juventud es el grupo que, más que indeciso, aparece como el más apático de esta elección. Los jóvenes no entienden qué beneficio les puede provocar a ellos el hecho de que haya un nuevo presidente. En EE.UU., por ejemplo, no vota el 50% de las personas, porque independientemente de quien gane el resultado no afecta los intereses de la masa de la opinión pública. En la Argentina pasaría algo parecido si no fuera obligatorio el voto. (Exclusivo para LA GACETA)

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