Una nueva ley convertiría a cada argentino en donante de órganos

El proyecto, que cuenta con la aprobación de Néstor Kirchner, reducirá la lista de espera. Testimonios.

02 Oct 2004
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APOYO. Kirchner compartió el acto con la pequeña Abril Dispenza, que recibió un trasplante de corazón en el 24 de enero pasado.

Médicos, pacientes con implantes de órganos y otros que están en la lista de espera del Incucai recibieron con beneplácito el envío al Congreso de la Nación del proyecto de ley "Donante Presunto", que cuenta con la firma de Néstor Kirchner.
El ministro de Salud Ginés González García, al presentar la ley en la Casa Rosada, señaló que la norma convertirá a todos los ciudadanos argentinos en donantes de órganos, con la sola excepción de quienes dejen asentada su expresa voluntad en contra. El ministro, que estuvo acompañado por pacientes trasplantados como la pequeña Abril Dispenza, destacó que hace falta un cambio cultural para que haya más donaciones de órganos, y puntualizó que una ley idéntica ya se aplica en otras países.
El jefe del CUCAI-Tucumán, Eduardo Duhalde, celebró la decisión del poder central, del mismo modo que lo hicieron el trasplantado Rogelio Medina, de 55 años, y Daniel Masmut, de 37 años, quien sufre una insuficiencia renal crónica y hace seis años que está en diálisis.
Duhalde señaló que la ley sobre el consentimiento presunto de donar los órganos le sacará una difícil responsabilidad a la familia del fallecido, ya que no tendrá que discutir ni decidir nada frente a la dolorosa situación de la muerte de un familiar; simplemente se limitará a ser la depositaria de la voluntad sus parientes directos. "Cuando el ministro González García habla de que hace falta un cambio cultural, significa que, de ahora en más, cada persona tendrá que manifestarle a su familia cuál es su voluntad con respecto a la donación de órganos. Este tema tiene que tratarse con naturalidad y en forma cotidiana en el seno del hogar, teniendo en cuenta que los órganos que son inservibles para una persona que está muerta, son necesarios y muy valiosos para otras personas -niños y adultos- que están sufriendo males crónicos", enfatizó.

"Es como nacer de nuevo"
Rogelio Medina dejó la diálisis hace ya un año, cuando recibió el injerto de un riñón. "Todos tenemos derecho a curar nuestros males y a prolongar nuestras vidas mientras sea posible. Entonces, bienvenida sea la ley nacional porque ayudará a crear una conciencia solidaria, a perder temores infundados. Recibir un implante es como nacer de nuevo. Cuando las demás personas sanas comprendan realmente lo que sentimos los enfermos crónicos que podemos seguir viviendo gracias al injerto de un órgano de donante cadavérico, entonces se volverá más buena, más generosa, se producirá el cambio cultural que tanto ansían los 6.000 argentinos que engruesan la lista de espera del Incucai", expresó el hombre. Rogelio fue futbolista de Independiente en 1969 y del club San Martín, y se considera afortunado porque tuvo la suerte de jubilarse por discapacidad.