El rearmado de Atlético está lejos de ser una tarea sencilla

Uno de los negociadores actuales del equipo habla con la serenidad de quien conoce del tema: “no hay apuro con los refuerzos”

03 Jul 2017
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matías nápili escapero (especial para la gaceta)

El dirigente se muestra impotente al ver cómo se marchan del club los futbolistas a los que la directiva les había confirmado sus intenciones de renovar vínculo con Atlético después de del 30 de junio. También admite que está a punto de colapsar de los nervios por esa situación. ¿Y el hincha, el que pregunta y no encuentra respuestas, aunque sí una catarata de rumores que sólo sirven para calmar ansiedades, cómo se siente?

“Esta es la típica historia de todos los mercados de pases. No podemos apurarnos. ¿Qué pasa si elegimos mal y después erramos?”, explica un “Decano” metido de cabeza en el tema. Pero pasan los días y cada vez hay más sillas vacías en la mesa cuya cabecera ocupa en estos momentos Ricardo Zielinski. “Hace tiempo que intentamos asegurar la continuidad de los que ya tenemos pero no pudimos”, se resigna el mismo directivo que intenta gambetearles a los nervios.

Hay una realidad: ninguno de los que ocupan un lugar en la mesa de decisiones importantes del club saldrá a decir lo que realmente piensa y cree. La Copa Sudamericana es un hermoso desafío, pero llegó en un pésimo momento. El del próximo 11 de julio en Santa Cruz de la Sierra contra Oriente Petrolero es un partido en medio de la nada misma.

Hoy, cuando el puñado de jugadores con contrato vigente en Atlético se reúna en Ojo de Agua, se dará con la novedad de que el nido está casi vacío. “Yo me fui y ni un suspiro dejé en casa. No puedo esperar a que me llamen. Tuvieron tiempo para consultarnos antes y negociar”. Así de cruel pero sincera fue la respuesta de un ex “Decano” con participación activa en el pasado. “Nos tuvieron esperando en vano. Eso no se hace”, agregó otro cuya participación en los partidos de Atlético del semestre pasado se resumía en un párrafo de cuento chino. Una ilusión.

“Aseguremos la continuidad de quienes realmente nos importan”. No se trata de un slogan de campaña política. Es la premisa de la comisión directiva, cuyo objetivo es evitar que se escapen más jugadores. El último fue Josué Ayala, el arquero suplente de Cristian Lucchetti, que ayer firmó con Temperley.

El partido de ida por los 16avos de final de la Sudamericana es a esta altura el segundo capítulo del cuento chino. De la lista inicial de 30 futbolistas que Atlético presentó ante la Conmebol antes de iniciar la fase de grupos de la Libertadores, y de la que ahora pueden modificarse seis lugares, apenas seguirán 20 como máximo.

Ya no estarán Ayala, Fernando Evangelista, Cristian Menéndez ni Leandro González. Pende de un hilo la continuidad de Nery Leyes, Leonel Di Plácido y Fernando Zampedri. Además, marque con una cruz a Enrique Meza Brítez, Ezequiel Crigiliano, Javier Mendoza, Emanuel Molina (no recibió sanción por el doping aún), Franco Quiroga y Matías Ballini.

A simple vista, ya hay 10 “Decanos” menos de los 30 iniciales. Y si se marchan Leyes, Zampedri y Di Plácido, el panorama será más oscuro.

“Tenemos que preocuparnos por el torneo local. Ese es el objetivo. A la Copa la vamos a jugar con lo mejor que tengamos pero la prioridad es otra hoy para nosotros”, se defienden desde el club. Atlético no quiere volver a tropezar como sucedió en la Libertadores, en la que se gastó mucha energía y eso le jugó en contra durante el Torneo de Primera. Se hizo historia, pero la historia dejó su daño colateral. La poca cosecha de puntos en 2017: 14 de 48. A Atlético le urge rearmar lo mejor posible su plantel, pero de cara al nuevo Torneo de Primera. Para eso tiene tiempo suficiente.

Tantos rumores...

“Al mercado de pases hay que entenderlo de esta forma. Somos un equipo que no cuenta con la billetera de los grandes. Si bien puede haber 1.000 jugadores en el mercado, todos los equipos nos peleamos por 50. Nosotros no podemos ganar la pulseada si vamos al choque”, explican desde el Monumental. Insisten en pedir paciencia.

Se habló de muchos futbolistas, todos ya vestidos con la celeste y blanca de 25 de Mayo y Chile, según el típico rumor de pasillo. Federico Vismara, libre en Racing, no está en los planes de Zielinski, su ex DT. Tampoco (por ahora) el delantero de la “Academia” Brian Fernández. ¿Y Ezequiel Videla? Puede que sí, dependiendo de lo que suceda con Leyes y que éste no se apure en mirar hacia otro horizonte que no sea el de Tucumán. ¿Y Cristian Llama, ex Aldosivi? Nada firme por el momento.

El sueño de sumar a Rodrigo Salinas, figura de un Chacarita que pelea por el ascenso a Primera apoyado en sus goles, está en un impasse. Al que sí siguen a sol y a sombra es a Cristian Chimino, de Temperley. Un lateral picante. Zielinski lo cree importante. “En el fútbol mundial actual el juego de los marcadores de punta es importantísimo. Todos los buscamos para hacer más ancha la cancha”, le explicó hace unos días el “Ruso” a LG Deportiva.

¿Y los propios?

Hay problemas incluso con los futbolistas que son del club o que deberían serlo. El ejemplo es Leonel Di Plácido a quien esperan hoy en la práctica. Atlético, de excelente relación con All Boys, dueño del pase del lateral derecho, acordó hacer uso de la opción de compra. Entre las instituciones se pusieron de acuerdo, aunque el “pero” llegó desde el entorno del defensor. Cambió de representante (dicen que tiene dos ahora), y solicitó una cláusula de salida “accesible”. “¿Cuál es el negocio de Atlético? Nosotros lo compramos, le pagamos el sueldo y la prima ¿para que después venga otro, ponga dos pesos y se lo lleve? Si aceptáramos eso, haríamos un pésimo trato”, anticiparon desde la comisión directiva, que ya le envió una carta documento al “Albo” en la que ratifica su intención de compra del jugador. Es una mera formalidad para avanzar con la negociación.

Con Zampedri, por caso, está todo bien, aunque a la primera oferta concreta que llegue, el goleador será imposible de retener. Racing, cuyo interés trascendió en los últimos días, no ofreció ni una moneda. Tampoco llegó una supuesta millonaria oferta de Tigres, de México. De hecho, Atlético no rechazó U$S 3 millones, ni tampoco pidió U$S 5 millones. porque la cláusula de salida del entrerriano con el “Decano” se cubre abonando U$S 900.000.

Entre las buenas, porque sí hubo, fue que David Barbona y Rodrigo Aliendro ya son del club. Lo mismo con Fabio Álvarez, que renovó su vínculo contractual. “Al menos tenemos el medio campo armado ya”, festejaron. Es verdad. “Quizás cerremos a uno o dos futbolistas y después entremos en esa pausa hasta que se forme el cuello de botella sobre el final. Habrá que tener paciencia”, insisten desde Atlético. Un buen equipo no se construye de la noche a la mañana. Los dirigentes lo saben y por eso buscan llenarse de paciencia.

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