Las restricciones al ingreso de EEUU causaron enojo y caos

Con la nueva medida, Trump intenta impedir el ingreso de terroristas radicales islámicos. Por cuatro meses, turistas y refugiados de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen no podrán ingresar al país norteamericano.

29 Ene 2017
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INDIGNACIÓN. Ciudadanos se manifestaron en el aeropuerto de Nueva York en contra de la nueva medida Reuters

NUEVA YORK/ EL CAIRO/BAGDAD/.- Estadounidenses y árabes e iraníes -que tenían previstos viajes a EEUU- reaccionaron con furia a las medidas sobre cancelación de visas del Gobierno de Donald Trump, al calificarlas como insultantes y discriminatorias.

El viernes pasado, el nuevo presidente americano suspendió temporalmente el programa de refugiados y estableció que durante cuatro meses los ciudadanos de varios países -de mayoría musulmana- no podrán ingresar a su país.

“Estoy instaurando nuevas medidas de revisión de antecedentes para mantener a los terroristas islamistas fuera de Estados Unidos de América. No los quiero aquí”, dijo Trump en el Pentágono el viernes pasado.

Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo que las medidas adoptadas incluían a personas que cuentan con la residencia permanente. Otro funcionario del Gobierno sostuvo que los viajeros con la “green card” quedarían sujetos a una revisión caso por caso.

Las prohibición tuvo efecto inmediatamente, causando confusión en los posibles viajeros con pasaportes de Irán, Irak, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Incluso, durante el día de ayer, a cinco pasajeros iraquíes y a uno yemení se les impidió abordar un vuelo de EgyptAir desde El Cairo a Nueva York.

Además, un grupo de abogados presentó en Nueva York la primera demanda contra Trump por inconstitucionalidad. La acción, promovida por varios grupos de derechos civiles, fue impulsada en nombre de dos iraquíes que habían obtenido visados para viajar a Estados Unidos y que fueron retenidos a su llegada a un aeropuerto de Nueva York, apenas unas horas después de la aprobación de la orden.

La demanda judicial insistió en que no existe motivo alguno para la detención de los dos hombres, ya que tenían todos sus papeles en regla, y denunció la nueva política como contraria a la Constitución.

Estas detenciones dieron lugar a protestas por parte de ciudadanos norteamericanos en el aeropuerto internacional JFK de Nueva York durante la tarde de ayer.

Irán, uno de los siete países impactados, dijo que aplicaría medidas similares en represalia contra estadounidenses, y describió la decisión del mandatario republicano como una “afrenta contra el mundo musulmán y la nación iraní”.

“No es correcto calificar a enormes grupos de árabes y musulmanes como posibles terroristas”, dijo Najeeb Haidari, un ejecutivo de seguridad yemení-estadounidense.

En las naciones sujetas a las restricciones de viaje estadounidenses, los viajeros que preparaban visitas familiares o de trabajo o intentaban escapar de la guerra dijeron que el cambio de planes los hundía en el caos.

“Esta es una decisión estúpida y terrible que perjudicará al pueblo estadounidense más que a nadie porque demuestra que el presidente no puede gestionar asuntos de relaciones entre personas, ni temas políticos y ni globales”, añadió Haidari.

Sudán expresó que la decisión de vetar el ingreso a Estados Unidos de sus ciudadanos era desafortunada, en vista de los “pasos históricos tomados” apenas hace unas semanas para que Washington levantara sanciones contra el país por su cooperación para combatir el terrorismo.

Por su parte, el presidente de Francia, François Hollande, subrayó ayer que la defensa de la democracia implica el respeto de los principios en los que se sustenta, “en particular la acogida de los refugiados”, en respuesta a la nueva disposición del magnate inmobiliario. (REUTER-DPA-TÉLAM)

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