Las “saladitas” alcanzaron una cifra récord - LA GACETA Tucumán

Las “saladitas” alcanzaron una cifra récord

Se detectaron 656 puestos clandestinos en todo el país durante agosto, un 15,1% más que el último relevamiento realizado en febrero. La entidad empresaria señaló que la falta de controles adecuados y el aumento del desempleo son los principales factores que provocaron este crecimiento.

26 Sep 2016
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CADA VEZ MÁS. Los empresarios de CAME aseguran que hay un aumento de gente que, ante la crisis económica y el aumento de precios, se vuelca a las “saladitas” para conseguir los productos a precios más bajos. ojodeprensa.com.ar

BUENOS AIRES.- La cantidad de ferias de venta ilegal conocidas como “saladitas” volvió a crecer y alcanzó en agosto una cifra récord de 656 en distintas ciudades argentinas. Así lo revela un sondeo de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), difundido ayer y que revela el robustecimiento de la venta ilegal en todo el país.

Según el estudio, esa cantidad de “saladitas” representa un crecimiento neto de 15,1% respecto de las “saladitas” contabilizadas en la medición anterior que realizó la CAME en febrero último.

El informe precisó también que la venta ilegal en agosto sumó un monto de $ 5.557 millones, lo que representa un incremento de 11,4 % en los últimos seis meses.

En base a este dato, la CAME estimó que la venta ilícita rondará los 66.700 millones de pesos durante todo 2016.

Por eso mismo, advirtió que el monto no solo significa un enorme perjuicio para el comercio formal, sino también para las arcas del Estado Nacional que, solo por IVA, se pierde de recaudar casi 14.000 millones de pesos al año.

Falta de control

La entidad señaló que el crecimiento del comercio clandestino de los últimos seis meses se debe a tres factores fundamentales.

“Por un lado, a la falta de controles que da lugar a que ese fenómeno se expanda. El segundo factor es el aumento en la cantidad de gente que, buscando precios más accesibles, cambia consumo formal por informal y alimenta el incremento de la masa de vendedores irregulares. Estos vendedores, al no pagar impuestos ni cumplir con normativas de seguridad o higiene, ofrecen valores más bajos en sus productos. Y tercer factor tiene que ver con el mayor desempleo, que generó que más individuos encontraran en la venta indebida una vía de supervivencia”, explicó la entidad.

Preocupación

En este sentido, la CAME expresó su preocupación por el crecimiento descontrolado del formato de las ‘saladitas’, que frente a la vista de las autoridades se va instalando como un modelo de negocio. “Esto, además de afectar al mercado formal, precariza las condiciones de producción, comercialización y empleo de la economía nacional”, resaltó en un comunicado.

El relevamiento, efectuado en 455 ciudades de las 24 jurisdicciones de la Argentina, arrojó un total de 88.79 vendedores ilegales, de los cuales 61.721 fueron puestos en “saladitas” y 27.070 corresponden a los manteros en la vía pública. “Frente al relevamiento anterior (el realizado en febrero 2016), se detectaron 86 nuevas “saladitas” y 7.759 vendedores más”, puntualizó la entidad.

En el centro del país

Según detalló, los puestos fijos en las 109 saladitas vendieron en promedio unos $ 3.777 millones al mes, mientras que los manteros de los 455 núcleos relevados vendieron $ 1.779 millones.

El sondeo reflejó que la Ciudad de Buenos Aires, Lomas de Zamora, San Salvador de Jujuy, La Plata, La Matanza y Florencio Varela fueron en agosto las seis localidades del país con mayor cantidad de vendedores irregulares. “Allí se concentró la mitad de los puestos clandestinos detectados en las 455 urbes relevadas”, subrayó.

A su vez, indicó que la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Orán y Tartagal en Salta, San Salvador de Jujuy, y los partidos de Moreno y La Matanza en el Gran Buenos Aires lideraron el ranking de las urbes con mayor cantidad de saladitas. “En solo diez localidades se concentra el 48 % de estas ferias del país”, remarcó. En Ciudad de Buenos Aires se relevaron 12.076 puestos, aunque disminuyó el número de “saladitas”: de las 134 que había en febrero se bajó a 131 en agosto. (DyN)

BUENOS AIRES.- Un allanamiento realizado en una galería del barrio porteño de Caballito arrojó como resultado la incautación de 900 prendas y zapatillas ingresadas al país ilegalmente, por un valor estimado en dos millones de pesos. Se trata de alrededor de 500 pares de zapatillas y unas 400 prendas encontradas en locales comerciales de la galería Stella Maris, situada en avenida Rivadavia al 5600, del barrio de Caballito.

Del operativo formaron parte efectivos de la Policía Federal junto a personal de AFIP y Aduana, informó el Ministerio de Seguridad de la Nación. Se trata de dos locales cuyos encargados no contaban con la documentación respaldatoria correspondiente. “En función de la información analizada, el modus operandi consistiría en la entrada de manera ilegal de productos de origen extranjero, que eran ingresados al mercado legal a través de estos locales”, se precisó. (DyN)

BUENOS AIRES.- El consumo se reactivará en el último trimestre del año, alentado por la desaceleración de los precios, algunas medidas del Gobierno nacional como la devolución del IVA, el pago de sentencias y los incrementos de haberes a jubilados, y las mejoras salariales derivadas de las negociaciones paritarias, según se desprende de un informe privado.

“En la medida en que se mantenga la desaceleración de los precios (lo cual se vislumbra en los últimos índices de inflación) la demanda empezará a recuperarse de modo tal que la reactivación llegaría a partir de octubre y se profundizaría en noviembre y diciembre de este año (en el caso de los productos de consumo masivo), consolidándose en el primer trimestre del 2017, sumando allí una suba sostenida en las ventas de bienes durables”, afirmó Miguel Calvete, titular del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (Indecom).

BUENOS AIRES.- El economista heterodoxo Alejandro Robba advirtió ayer que para el corto plazo no se vislumbra una recuperación de la economía y que uno de los factores más preocupantes sigue siendo la continuidad de la caída de la actividad fabril, que explica en gran parte el alto nivel de desempleo de los cordones industriales del Gran Buenos Aires, Córdoba y Rosario.

“La debacle económica del sector manufacturero se debe principalmente a la caída de la demanda interna. La crisis brasileña afectó a la industria automotriz, pero la caída del sector (-2.1%) es menor a la de otras áreas que venden fronteras adentro. La entrada de importaciones impacta negativamente sobre las pymes y, al haber venido parta quedarse, de existir en algún momento un atisbo de recuperación, el empresariado nacional lo deberá ‘compartir’ con los productos extranjeros”, sostuvo Robba. (DyN)

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