La convención de Gualeguaychú hizo emerger a los radicales “K”

Tras el plenario de la UCR, dirigentes descontentos con el resultado salieron a criticar la decisión partidaria con argumentos kirchneristas

26 Mar 2015 8 3
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PUNTO DE PARTIDA. La Convención de la UCR dio paso al “radicalismo K”. dyn

BUENOS AIRES.- La reciente Convención del radicalismo que se celebró en Gualeguaychú, y que aprobó la alianza electoral con el PRO, hizo emerger a la superficie una serie de submarinos. Son los radicales “K”, es decir aquellos políticos de origen radical que han sido abducidos por el discurso kirchnerista. Expresan, sin ambages, la cultura populista que en la Argentina se expande más allá de las fronteras del peronismo y permeó también en una franja de la UCR.

Al término de la Convención, disconformes con los resultados, se pasearon por todos los canales de televisión figuras mediáticas como Nito Artaza, Leandro Santoro y Leopoldo Moreau. Al escuchar las críticas a la nueva alianza, los televidentes tenían la impresión que hablaban kirchneristas de pura cepa: “se ha producido la confluencia con la derecha”; “se han arriado las banderas nacionales y populares”; “estamos ante una alianza con las corporaciones y los grupos de poder concentrados”, decían.

Son frases y eslóganes que el kirchnerismo ha venido repitiendo diariamente y que forman parte de la esencia del discurso populista, que instala el meta-relato de una sociedad dividida en dos campos opuestos, en donde se enfrentan el pueblo y el antipueblo. No es más que una presentación diferente del viejo discurso maniqueo, de matriz religiosa, que enfrenta a pobres y ricos, explotados y explotadores, nacionalistas y cipayos.

En este discurso cínico, el pueblo -y quienes dicen representarlo- encarnan, por definición, las virtudes más sublimes, de modo que luego se puede esquilmar el patrimonio público para adquirir joyas y hoteles, ya que al pertenecer al bando bueno de la sociedad la salvación moral está garantizada.

El representante más significativo de esta corriente es Moreau, frustrado candidato presidencial de la UCR, al haber obtenido en 2003 el 2,34% de los votos. Ha recibido del kirchnerismo, como un premio consuelo, su incorporación a la Afsca, donde en tándem con Martín Sabbatella se dedicó a hostigar al diario “Clarín”. El uso faccioso y partidista de un organismo público regulador, no parece inquietar a este radical enredado con las banderas populistas. El uso de la Afsca para ubicar a los militantes de Nuevo Encuentro, el partido de Sabbatella -una suerte de PC maquillado- es algo conocido. También la expansión innecesaria de su estructura federal como modo de justificar la asignación de puestos públicos a sus militantes.

La guerra discursiva que radicales “K” y kirchneristas puros libran contra la “derecha conservadora” es un recurso retórico que busca deslegitimar al adversario político, pero que ya no cala en una sociedad cansada de escuchar la misma letanía desde hace 12 años. Las personas de convicciones democráticas juzgan a los dirigentes de los gobiernos por sus realizaciones concretas y, en ocasiones, también por su conducta moral.

La usurpación del ideario de una izquierda falsamente progresista se ha revelado máscara de encubrimiento de hipocresías donde se proclaman ideales emancipatorios y en la práctica se cultiva el más crudo culto al dinero. De igual modo, la corriente populista de la UCR se cubrió en ocasiones con el manto de la socialdemocracia. Pero ese fue otro equívoco por la inexperiencia democrática argentina. La socialdemocracia europea jamás fue populista, dado que el populismo en Europa habita en partidos xenófobos de extrema derecha.

La ventaja inopinada que prestan estos radicales desnortados a la democracia argentina es elevada. Su irrupción permite dejar atrás la anacrónica división entre peronismo y antiperonismo. La presencia de radicales en las filas del populismo autoritario se produce al mismo tiempo que muchos peronistas auténticos toman distancias del populismo “K”. En Río Negro, por ejemplo, antikirchneristas votarán al senador Pichetto, candidato a gobernador del peronismo, al considerarlo una suerte de Scioli provincial.

8 Comentarios

Comentarios 8

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miriam pozyvilko #8 26 Mar 2015 14:54 Hs

Lo que sucedió en Gualeguaychú fue tratar de limpiar el radicalismo, dejar expuestos a los que no luchan por la ideológica y el espíritu Radical y a los que solo buscan una cuota de poder a costilla de mancillar el partido. Se hizo una limpieza separar la paja del trigo. Y los que salieron a pegar y gritar ya sabemos que son la paja. Se decidió tal vez no ganar una elección pero si salvar un partido centenario!!!! Es un gesto de grandeza. No todo es dinero, señores!!!

Decano yo soy #7 26 Mar 2015 13:56 Hs

Eliminado por alejarse del tema propuesto. Ver normas de uso del servicio.

Usuario inactivo #6 26 Mar 2015 11:57 Hs

#3 Que se quiebre pero no se doble decía Don Leando N. Alem. Alfonsín padre dijo "Si la sociedad se hubiese derechizado, lo que la UCR debe hacer es prepararse para perder elecciones, pero nunca hacerse conservadora" El centenario partido murió y es una lástima porque fue asesinado por Carrió, Morales y Sanz.

Juan dago #5 26 Mar 2015 09:37 Hs

#4 La UCR se fundo para luchar contra los q explotaban a los trabajadores y los dueños del pais que no redristribuian la riqueza por los comienzos del siglo XX.La flia Macri es uno de ellos y su platafoma economica asi lo advierte( se podria decir q Yrigo..., Alfon es la contracara). Nadie asegura q una vez q asuma el pro se garantize gobernabilidad. Si hace poco el patron desmintio a Saenz (si yo gano voz acepta te guste y si no bancatela)

Sebastian Gomez #4 26 Mar 2015 09:10 Hs

Los Radicales K no existen, si existen muchos radicales funcionarios al kirchnerismo, como los que hoy se oponen y hacen saber su descontento a la sociedad la desicion democrática de la convención nacional en Gualeguaichu. Cada ves vemos mas jóvenes en esta posición pero no hay que mirar s ellos, hay que mirar a sus dirigentes, conocer su historia su procedencia y simplemente encontraran que alguna vez compartieron una boleta con el kirchnerismo caso de Tucuman con el Alperovichismo. Y confunden a sus militantes, en simples palabras el problema es que no aceptan que la UCR garantice verdadera Gobernabilidad Nacional. Y repito si a los Radicales no les gusta el PRO trabajen para que Ernesto Sanz gane las PASO y luego gane las elecciones nacionales, caso contrario cobsiderensen funcionales al Kirchnerismo.

Juan dago #3 26 Mar 2015 08:51 Hs

#2 aunque no comparto sus colores, lo felicito por el comentario, no es cuestion de ser k o no, es q la alianza 2015 rompio las bases fundacionales de la U.C.R

Usuario inactivo #2 26 Mar 2015 08:24 Hs

Una nota de opinión sin firma, que bien este diario! Encima cuestionan a dirigentes que critican la derechización del radicalismo, contraria a su historia vinculada con la centro izquierda.

Augusto Carrizo #1 26 Mar 2015 06:39 Hs

Populismo esto, populistas aquello... Señor editor, si esta a favor de el " Voto Calificado" hágalo saber a todos sus lectores.