Mariano Martínez abandonó a Suar y ya filma con Tinelli

El envío está inspirado en las películas americanas de terror y de suspenso juvenil

03 Ene 2004
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EL ULTIMO CAMBIO. El actor Mariano Martínez interpretará a un estudiante universitario que verá peligrar su vida misteriosamente.

BUENOS AIRES.- "Todo tiene un final, todo termina", reza la letra de una conocida canción. Y el final llegó también para la exitosa serie "Son amores", que ayer emitió su último programa.
Y, también ayer, el galán Mariano Martínez se despidió de Polka y Canal 13, donde se consagró con su Valentín de "Campeones" y con su Martín Marquesi. Pero no se queda sin trabajo: ya firmó contrato para protagonizar una miniserie de terror por Telefé, junto a la codiciada Dolores Fonzi (ex chica de "Disputas"). Sebastián Ortega (productor de "Okupas", "Tumberos" y "Sol negro") es el responsable de esta nueva producción para Ideas del Sur, que aún no tiene título confirmado pero que se verá a partir de mayo del 2004, a lo largo de 13 capítulos.

Universitarios en peligro
Según se adelanta, el unitario está inspirado en las películas americanas de terror y de suspenso juvenil, y tratará sobre un grupo de universitarios que verán peligrar sus vidas misteriosamente, durante una competencia estudiantil. El rodaje se hará íntegramente en la provincia patagónica de Neuquén, con la dirección de Nicolás Parodi (director de la segunda unidad de las miniseries de Adrián Caetano, como "Tumberos" y "Disputas"). El resto del elenco estará integrado por Juanita Viale (que debutó en "Costumbres argentinas"), Nicolás Pauls (que últimamente estuvo dedicado a la música), Mariano Torre (que se consagró también en "Costumbres argentinas") y Alejandro Fiore.

Un ciclo histórico
Tras su capítulo final, "Son amores" pasó a la historia de la televisión argentina. Fue en su totalidad un signo de los tiempos. Representó cabalmente la nueva forma de hacer ficción creada y consolidada por las productoras independientes. Con los valores de siempre, pero moderna, fresca y con mucho marketing, según lo expresa una nota publicada por "Televisión.com.ar". Llegó en un país deprimido (2002), apostó inteligentemente al humor y ganó. Llegó en un país devaluado y apostó a actores de cachet bajo (eran con suerte segundas figuras, en aquel momento), y también ganó. Vendió a lo loco, en la tanda, dentro del programa y fuera de la tele (figuritas, tapitas, discos, recitales). Cambió todas las veces que el rating lo pidió y así logró mantenerse durante dos años. Adrián Suar dice que fue su mejor creación. Y no se equivoca. (Especial)