En un viaje a sus pagos, perdió el equipaje y eso lo ayudó a crear la valija inteligente

El creativo Diego Sáez Gil, oriundo de La Perla del Sur, ideó una app que permite rastrear, abrir y cerrar la maleta desde el celular

29 Oct 2014
Ser curioso. Preguntar siempre. Dudar de todo. Estar atento a las nuevas tecnologías. No tenerles miedo a los nuevos proyectos. Viajar. Leer lo que esté a mano: noticias, libros y revistas, hasta comentarios en Twitter. Exponerse a mucha información. Pensar permanentemente en cómo solucionar problemas interesantes y difíciles. Esas son las cosas que dice hacer cada día Diego Sáez Gil, un joven concepcionense que se destaca por su creatividad en el mundo entero. Ahora su nombre recorre todos los portales con la siguiente noticia: forma parte de un grupo de inventores que presentaron en Nueva York la primera valija inteligente del planeta.

Bluesmart es el nombre del proyecto que Diego (de 31 años) realizó junto a Martín Diz y Alejo Verlini, bajo la dirección de Tomi Pierucci. Todos son argentinos y en la actualidad están repartidos entre Estados Unidos y China. Hace un par de años, Sáez Gil se destacó al armar Inbedme.com, un sitio que conecta a turistas de todo el mundo.



La valija inteligente era el “chiche” que les faltaba a los viajeros frecuentes. Soluciona los problemas de muchos pasajeros del mundo, ya que 25 millones de valijas son perdidas o maltratadas por año por las aerolíneas, según la investigación que realizaron. Entre otras cosas, la maleta puede ser rastreada en caso de pérdida. También se puede abrir y cerrar a través del celular, e incluye una batería para cargar la notebook o el teléfono en esas largas horas de espera en los aeropuertos.



- ¿Cómo y cuándo se les ocurrió el proyecto?

- Hace un tiempo estaba viajando de Nueva York a Tucumán para pasar la Navidad con mi familia y les llevaba regalos a todos. Cuando fui a hacer check-in en el vuelo la aerolínea me forzó a despachar la valija porque estaba muy pesada. Cuando llegué a Buenos Aires fui a la cinta a retirar mi equipaje y la valija nunca apareció. ¡Me quería morir! ¡Todos los regalos que llevaba para poner en el arbolito! Ahí es donde empecé a pensar en estos problemas y cómo poder solucionarlos con tecnología. Un tiempo después me junté con Tomi Pierucci, quien tenía experiencia fabricando productos físicos y le comenté la idea. Dibujamos en una servilleta de un bar cómo se lo podría hacer y dijimos: ¡intentemos! Luego armamos un equipo increíble y nos pusimos a trabajar para hacerlo posible.

- ¿Cómo puede ser usada esta valija y qué costo tiene?

- La valija se conecta con tu celular a través de bluetooth y te permite controlarla desde una app. Podés cerrar y abrir el candado remotamente, de modo que ya no necesitás cargar una llave o recordar una clave. Podés ver el peso de la valija en la app y saber si la aerolinea te permitirá llevarla en el avión. Te manda un mensaje de texto si la valija se aleja de vos. Podés recargar el celular hasta seis veces con una batería interna. Y además te da un reporte de todos tus viajes en tu celular.

- ¿Podemos los tucumanos acceder a este invento?

- Estamos vendiendo la valija con un gran descuento, a U$S 235, lo cual es barato para la calidad que tiene. Sí, se la puede comprar desde Tucumán a través de Internet. De hecho ya vendimos muchas en Tucumán, aunque creo que quizás son mis amigos y familiares (se ríe).

- ¿Cuáles son los beneficios de este proyecto?

- El beneficio principal para el cliente es que nunca más se perderá su equipaje. Llevamos lo más valioso con nosotros en nuestra valija y nuestro objetivo es ayudar a la gente a viajar más segura y mejor.

- No es la primera vez que te destacás como creativo, ¿vivís todo el tiempo pensando en cosas nuevas o las cosas te salen naturalmente?

- Creo que una clave para tener nuevas ideas es exponerse a mucha información muy diversa. Por eso trato de viajar mucho, hablar con gente de diferentes ámbitos y leer mucho.

- Contanos un poco de vos: ¿dónde estudiaste y cuándo te fuiste, adónde vivís ahora?

- Nací y crecí en Concepción, donde fui a la Escuela Técnica y estudié Electromecánica, lo cual creo que ha sido fundamental para mí, ya que me enseñó el valor de ensuciarse las manos y crear cosas. Luego estudié Administración de Empresas en la UNT y cuando me gradué, a través de Internet, apliqué para una beca para hacer un master en Barcelona y me salió, así que en el año 2009 me mudé al exterior. Ahora vivo en Nueva York, pero estoy bastante en Boston donde está la compañía que compró mi empresa anterior.

- ¿Pensás volver algún día?

- Estoy volviendo todo el tiempo. Con Bluesmart ahora tenemos una oficina en Buenos Aires. Mi sueño siempre había sido hacer una empresa que tenga una pata en la Argentina y una pata afuera, para tener impacto positivo en ambos lados, y estar yendo y viniendo. Además vivimos en una época en la que estamos muy conectados. A través de Whatsapp, Facebook, Skype, estoy al tanto de toda la vida de mi familia y amigos, y ellos de mí. Claro que pienso volver a vivir en algún momento a mi país. Por ahora creo que mi proyecto puede tener más impacto estando instalado aquí.

- ¿Formaste familia?

- Me casé el año pasado. Mi esposa se llama Megan McDonough, es una escritora originaria de Washington DC, escribe para varias revistas de viaje y ahora está escribiendo una novela.

- ¿Extrañás Concepción? ¿Cuál sería el motivo por el que volverías alguna vez?

- Si, ¡Obvio que extraño! Especialmente a mi familia y amigos. Extraño los asados domingueros y las salidas a comer un sánguche de milanesa con mis amigos.

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