Peronistas critican que Amaya haya sumado bussistas

Malestar en el massismo con Orellana y Teri.

03 Jun 2014
1

Dirigentes peronistas que no se identifican con el amayismo, y tampoco con el alperovichismo, coinciden en que la masiva incorporación al gabinete municipal de ex orteguistas y ex mirandistas es un mensaje político hacia dentro del justicialismo, con vistas a los comicios provinciales del próximo año.

Aunque los referentes consultados coincidan en calificar de “positiva” la peronización de la Municipalidad capitalina, cuestionan que el intendente Domingo Amaya haya esperado 11 años para “sembrar” de partidarios de Perón sus áreas operativas, en reemplazo de dirigentes con formación técnica. También criticaron que en la oleada de dirigentes del Partido Justicialista sumados al gabinete se haya incorporado a un ex bussista. El legislador massista Gerónimo Vargas Aignasse y el ex director de Transporte, Enrique Romero, señalaron a Ramiro Gutiérrez -hasta hasta hace poco secretario de Transporte en el PE- como un ex integrante de las filas de Fuerza Republicana.

En tanto, el titular el Movimiento de Unidad Popular (MUP) y concejal de Alberdi, Luis Romano, consideró que Amaya buscó incluir a peronistas ortodoxos porque le sobraban cuadros técnicos.

“Tarde”

Según Vargas Aignasse, la peronización del gabinete “llegó tarde”. “Después de 11 años me parece bien que reincorporen a funcionarios justicialistas. Pero llama la atención por qué no lo hizo antes. Me parece que es una estrategia para dar un mensaje político. Lo que no comparto es que haya reincorporado a un ex bussista como Ramiro Gutiérrez”, fustigó.

El viernes pasado, cuando asumieron las nuevas autoridades, los legisladores massistas José Orellana y José Teri estuvieron presentes en ese mitin. Vargas Aignasse, referente de Sergio Massa en Tucumán, criticó ese acercamiento. “Entiendo que existe una relación de amistad de Orellana para con Amaya. Pero no se puede ser massista a nivel nacional y kirchnerista a nivel local. Amaya es la expresión más kirchnerista que existe en Tucumán, y el massismo está lejos de ese espacio”, advirtió.

Al ser consultado sobre las causas de su distanciamiento con el amayismo, el legislador admitió desconocer los motivos. “No se qué pasó, nunca logramos congeniar nada. Tengo muchas diferencias con su gestión. No fue buena. Fue más bien regular. Tucumán es una ciudad que no le ofrece nada al turista. No obstante a todo ello, le tengo un profundo respeto político al intendente. Especialmente a Germán Alfaro, a quién sí le reconozco militancia peronista”, comparó el ex diputado nacional. “¿Como no voy a respetarlo si junto con Antonio Jalil fuimos quienes lo pusimos como intendente en 2003?”, completó, respecto del arribo de Amaya a la Intendencia.

“Blindaje”

“La movida de Amaya es buena porque le va a dar un mayor blindaje y más volumen peronista a su discurso. Si bien es un acierto la incorporación de un gran técnico como Raúl Natella, que le puede diseñar un programa de gobierno provincial, se equivoca al incorporar a un ocioso e inútil ex bussista como Ramiro Gutiérrez. Cuando estaba en Transporte, lo único que sabía hacer era escaparse del trabajo a las 11 de mañana y comprar una viandita con comida. Es un ñoqui infernal”, fustigó. Pero advirtió: “si esta movida la hizo para cotizar en bolsa e intentar que Alperovich lo bendiga como su candidato a gobernador, se equivocó”.

El kirchnerista Romano calificó de “positivo” el ingreso de nuevos justicialismo a la gestión municipal. “Me parece acertada esa decisión. Creo que el próximo año Amaya tendría que pelear una interna y no hacer alianzas con otras fuerzas e ir por afuera del PJ. Si hace eso sería un acto de traición. Deberá ir a una interna como lo haremos nosotros, porque estamos obligados a revalidar los 33.000 votos que cosechamos en 2013”, aseguró el referente local del MUP.
Comentarios