"Santa Evita tuvo cuatro o cinco versiones"

La fundación del periodista y escritor que dio sus primeros pasos en LA GACETA acaba de inaugurar su archivo, poniendo a disposición de estudiantes, docentes e investigadores manuscritos, artículos, audios, entrevistas y material inédito del autor de Santa Evita. El editor de la revista Ñ, hijo de Tomás Eloy Martínez y presidente de la fundación que lleva su nombre, habla sobre los comienzos de su padre y acerca de las joyas que pueden encontrarse en su archivo, como las grabaciones originales de las entrevistas a Perón.

09 Jun 2013
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FOTO DE VERÓNICA MARTÍNEZ

Por Dolores Caviglia - Para LA GACETA - Buenos Aires

Los hijos de Tomás Eloy Martínez lo hicieron por él. Durante sus últimos años de vida, el fundador del noticiero Telenoche, del suplemento literario "Primer Plano" de Página 12 y del Diario de Caracas -cuando debió exiliarse entre 1975 y 1983- estaba preocupado por los jóvenes de la región, que no tenían oportunidades para dar rienda suelta a la creatividad. Por eso, ansiaba armar un espacio para promover la literatura y el periodismo, pero no llegó a concretarlo. Sin embargo, pocos meses después de su muerte en enero de 2010, abrió sus puertas la fundación que lleva su nombre y que tiene por objetivo custodiar su legado y su obra, ofrecer estímulos, tutorías y talleres, y una meta ambiciosa: poner a disposición un archivo completo y original de todo su material bibliográfico y audiovisual.

Tras un año de trabajo meticuloso, y gracias al subsidio de la Convocatoria Abierta y Permanente de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, el presidente de la fundación, Ezequiel Martínez, presentó este archivo, que incluye toda la investigación que utilizó su padre para sus proyectos narrativos, entrevistas, audios, correspondencia, artículos, poesías, una novela inédita, y hasta hojas arrugadas y rescatadas de la basura; todo digitalizado o resguardado con materiales de conservación.

-¿Cómo fueron la infancia de Tomás en Tucumán y su comienzos en el periodismo?

-Mi papá era un lector precoz, aprendió a leer solo. Siempre contaba una anécdota muy linda: había llegado el circo a San Miguel de Tucumán y él estaba tan entusiasmado que olvidó la hora y llegó muy tarde a la casa. Mis abuelos lo castigaron y le prohibieron salir por un mes. Durante ese encierro, se dedicó a leer y a escribir: inventó su primera historia, la de un chico que se metía dentro de una estampilla y viajaba por el mundo. Sus primeros pasos como periodista los dio en LA GACETA. Quien le abrió las puertas fue Daniel Alberto Dessein, el fundador de LA GACETA Literaria. Mi abuelo lo llevó y lo presentó. Dessein le dijo: "Escribí una reseña de un libro" y se entusiasmó. A los 16 años, mi papá ya colaboraba. Algo de todo ese material se puede encontrar en este archivo.

-¿Seguía un método a la hora de ponerse a escribir?

-Investigaba mucho. A veces necesitaba un dato mínimo para una frase pero se informaba como si fuese clave. Era muy riguroso en cuanto al origen de los datos. En su biblioteca, que también está acá junto con su máquina de escribir y su grabadora, hay libros hasta sobre el mapa del cielo. Era muy fiel a la verdad.

-¿Cuáles son las perlitas de este archivo?

-Hay cartas a editores, a periodistas, a escritores. Está la correspondencia de la época en que no había internet. También tenemos el intercambio con sus traductores, en donde se puede ver la trastienda de su trabajo: cómo explica por ejemplo a su traductor alemán las frases que él escribía. Las cartas que mi padre mandaba son como mini-ensayos. Incluso están las distintas versiones de una misma novela; Santa Evita tuvo cuatro o cinco; hasta que no estaba seguro no ponía punto final. Además, tenemos una novela inédita, La mujer de la vida. Cuando arrancamos, encontramos un caos de papeles y en su computadora. Por ejemplo, todas sus notas escritas en Venezuela, que las fue juntando él. Hay muchas cosas manuscritas; escribía sus ideas en libretitas en las que tenía también la lista de las compras. Además, tenemos toda su investigación sobre Perón: están los audios de la entrevista, también las charlas con la esposa y la hija de Carlos Eugenio Moori Koenig, quien secuestró el cadáver de Evita, y con Héctor Cabanillas y Jorge Rojas Silveyra, los militares que se llevaron el cuerpo de Duarte primero a Milán y que después se lo devolvieron a Perón.

© LA GACETA

PERFIL

Ezequiel Martínez es editor jefe de la revista Ñ, del diario Clarín. Preside la Fundación Tomás Eloy Martínez, que es dirigida por la escritora Margarita García Robayo y en cuyo Comité de Honor participan Gabriel García Márquez y Paul Auster, entre otros. A través de la fundación impulsará una muestra itinerante de algunas de las piezas que están en el archivo y que resumen cada época del autor de La novela de Perón. Quienes estén interesados en acceder al archivo deben contactarse con la fundación desde su sitio web: www.fundaciontem.org.

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