Recrear el hábito de leer en chicos y adultos

Recrear el hábito de leer en chicos y adultos

03 Abril 2013
Algunos abuelos solían decir a menudo: "Apaga la luz tarde". La lectura de un libro es no sólo un buen motivo para ganarle unas horas al sueño, sino también una compañía fraterna que despierta la emoción y la mente. Eran tiempos no tan lejanos en que el hombre no vivía presa de la vorágine de las urgencias, de los sobresaltos económicos; acosado por las novedades tecnológicas y el avance de los medios audiovisuales. Había más tiempo para compartir con los hijos, para escucharlos, para leer juntos.

Ayer, se recordó el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, fecha que evoca el nacimiento de Hans Christian Andersen (1805-1875), autor de memorables cuentos, tales como

El patito feo; El traje nuevo del emperador; La reina de las nieves; Las zapatillas rojas; El soldadito de plomo; El ruiseñor; El sastrecillo valiente

y La sirenita. La propuesta surgió de la Organización Internacional para el Libro Juvenil (International Board on Books for Young People) con la idea de promover el entendimiento internacional a través de los libros infantiles y juveniles, facilitarles el acceso a niños y adolescentes de todos los países a los libros de calidad literaria y artística; favorecer la publicación y distribución de libros de calidad; proporcionar apoyo y formación a quienes trabajan con niños y jóvenes y con los libros concebidos para ellos y estimular la investigación y la publicación de trabajos académicos en el campo de los libros para niños y jóvenes.

"¿Cómo un niño se vuelve lector? No sé. Desde chicos nos quedan escenas de lecturas. Me acuerdo de una tía que cuando leía lloraba y yo le preguntaba por qué, y ella me contestaba que era por la novela. Entonces yo no veía las horas de leer 'Cumbres borrascosas'", comentó la coordinadora de talleres literarios del grupo Mandrágora. Así como se aprende a hablar por imitación y repetición, algo parecido ocurre con la incorporación del hábito de la lectura.

Por esa razón, los padres y los docentes son fundamentales en generar en los chicos el amor por los libros, pero no podrán hacerlo si ellos no les dan el ejemplo. En los tiempos actuales, tan dominados por los medios audiovisuales, no es fácil captar la atención del chico hacia los libros. Si el educador ama lo que hace, sabrá estimular a sus alumnos.

Si bien desde hace unos años han salido al mercado los libros digitales o por internet pueden bajarse a la computadora obras maestras de la Literatura, el libro papel no ha podido ser reemplazado. El cine ha contribuido en la promoción de la lectura de sagas exitosas y populares como "Harry Potter" o "Crepúsculo", que han despertado el fervor adolescente.

La Maratón Nacional de Lectura, organizada la Fundación Leer, que tiene lugar en octubre y funciona desde 1997, tiene por objetivo trabajar por una Argentina alfabetizada, en la cual todos los niños tengan acceso a libros. Lamentablemente, el proyecto "Tucumán en tiempo de lectura" que desde 2003 venía realizando una importante labor no sólo en la formación de lectores, sino también de docentes, dejó de funcionar.

Se trata de despertar también en los adultos el interés por la lectura porque son los principales transmisores. "Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado, un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora", sostienen los hindúes. Leer nos ayuda a crecer, a desarrollar la imaginación, a soñar. También a vivir mejor.

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