Sin el cinturón ferroviario, la capital sumará más parque

Licitarán la obra que articulará Este y Oeste. se prevé la construcción de dos túneles con un recorrido de 150 metros, por los cuales podrán circular automóviles y ómnibus de transporte urbano de pasajeros.

31 Mar 2013
Un toque contemporáneo e inédito en la ciudad, tanto por el diseño arquitectónico como por la resolución "ingenieril". Esa es la apuesta de los autores del proyecto del "Paseo del bicentenario 2016" , que conjuga dos objetivos: penetrar el cinturón de vías que divide la ciudad generando desorden en el flujo vehicular y crear un nuevo espacio público verde, de parque, para los vecinos. Para ello, se prevé la construcción de dos túneles con un recorrido de 150 metros, por los cuales podrán circular automóviles y ómnibus de transporte urbano de pasajeros y vehículos de altura inferior a los 3, 80 metros, y dos puentes peatonales cuyo diseño remite a las grúas de los cargaderos de azúcar.

Como la idea es preservar la identidad del área, se mantendrán los galpones que se reparten por la zona y se apostó a determinadas formas y uso de los materiales y colores para enfatizar la actividad ferroviaria de la zona, explicaron los autores del proyecto.

En 2007, ante el reclamo histórico de apertura del famoso "cinturón de hierro" que atenaza a la ciudad desde hace décadas, un grupo de arquitectos e ingenieros que trabajan en distintas dependencias del Estado provincial y municipal le afinaron la punta al lápiz; y a la propuesta de ingeniería para facilitar el flujo de los vehículos que circulan de Este a Oeste (y viceversa) le aportaron valor de diseño arquitectónico y ambiental.

Cómo impactará
Precisamente, los desplazamientos en sentido este-oeste duplican en la ciudad el resto de los movimientos, según el informe que realizaron hace ya más de una década el municipio de San Miguel de Tucumán y el Gobierno de España. En ese contexto, y pensando en el tránsito vehicular, se estima que la apertura de los dos túneles y respectivos puentes peatonales a la altura de Mendoza y Córdoba al 1.100 permitirán aliviar "el nudo Casal" (el que conforman 24 de Septiembre, Mate de Luna, Mitre y Alem) y descongestionar el flujo de Mate de Luna en toda su extensión, ante la apertura de la calle Mendoza.

Como los terrenos a intervenir son nacionales, hubo una larga pulseada de años entre Provincia y Nación hasta que el Ministerio del Interior autorizó finalmente hace un mes la concreción de la obra por parte de la provincia.

Para la construcción de los accesos, deberán ser relocalizados el Centro Juan B. Terán (allí tomará su base uno de los puentes peatonales) y las oficinas de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop), entre otras instalaciones. En cambio, se mantendrá la playa de armado de formaciones, que es la única vía del Ferrocarril General Belgrano que está funcionando de Tucumán al norte, según consignó el ingeniero Adolfo Rodríguez, que integra el grupo autor del proyecto.

La iniciativa de la Secretaría de Obras Públicas de la Provincia, que contempla la construcción de dos pasos vehiculares (túneles) y dos pasos peatonales (puentes), se realizará con fondos de la Nación ($ 45 millones) con un plazo estimado de entre seis meses y un año a partir de iniciadas las tareas, según se consignó.

El equipo que diseñó hace cinco años el proyecto del área a intervenir estuvo integrado por los ingenieros Adolfo Rodríguez y Eduardo Castelli, y los arquitectos Marcelo Beccari y Humberto Salazar. Y el diseño proyectual es el mismo de entonces, con actualización en materiales y en tecnología, según le explicaron a LA GACETA.

Beccari y Salazar explicaron que la intervención puede resumirse así: "la continuidad-articulación de una trama urbana que hasta ahora aparece fragmentada; y la jerarquización del espacio público mediante la creación de ámbitos "participativos y plurales, dignos y novedosos".

Por su parte, Rodríguez destacó que la obra se hará por licitación; y que "dada la celeridad y especificidad técnica de la obra, se hará por invitación, con un presupuesto acotado". "Se dividirá la obra en dos partes, norte y sur, con una parte a cargo de una empresa, para ganar en celeridad", añadió.

¿Las dificultades que plantea la obra ? "Las propias de una estructura que va por debajo de los niveles freáticos, la preocupación para lograr durabilidad", concluyó el ingeniero Rodríguez.
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