Charly... todos los Charly

14 Ago 2012
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PRENSA CHARLY GARCIA

Es comprensible que a muchos les genere dudas lo que pueda pasar el viernes en Central Córdoba. El tipo que subirá al escenario para cantar y tocar tiene muchas (demasiadas) facetas que alientan esa incertidumbre. El loco descontrolado, el que puede tardar cuatro horas para empezar el show, el que se baja los pantalones, el que salta de un noveno piso o puede terminar internado por la fuerza en una clínica.

Pero ese tipo es, sobre todo, Charly García. A esta altura no puede haber en este país una sola persona a la que -aunque sea un solo tema de él- no le mueva algo. Para bien o para mal, con gusto o comezón, viene marcando generaciones a puro arte.

Muchos tienen dudas. Los que lo vieron hace dos años en la plaza Independencia disfrutaron el recital de un hombre bastante gordo, con una pierna ceñida con una férula, dificultades para moverse solo y, aparentemente, muy medicado. Ese también es Charly.

Lo mejor, o lo peor, es que Charly es ese también. Es el Charly que compuso "Ojos de video tape" o "Los dinosaurios" (cualquier elección de canciones a mencionar será injusta por insuficiente, breve o incompleta).

Es el que le puso la voz a un llamado de atención necesario en los 70, el que celebró la vida al comenzar la primavera de los 80, el que coqueteó con la frivolidad en los 90 y resucitó con el arranque del nuevo siglo.

Es el músico al que algunos defenestran por diferencias en sus gustos, prejuicios o enojos. Es un hombre al que muchos llaman genio, tal vez con liviandad algunos; otros con el reconocimiento del peso de tal afirmación y sus significados.

Porque con sus miserias y virtudes es alguien a quien se le adeudan emociones, entusiasmo, canciones que se relacionan con hitos históricos o personales.

Se lo puede criticar desde la pose erudita del sabihondo, como también del cabeza que ve que se convirtió en careta. Pero nunca se podrá negar su enormidad como artista.

Hay muchos Charly, y cada quien elige según sus recuerdos, sus gustos, su edad, su sensibilidad, sus alegrías y sus tristezas. Por que hay uno para cada ocasión, para cada personas que se pare frente al escenario o frente al reproductor de música.

Lo bueno es que ahora ya sabemos todos quién es Charly, cómo es y qué puede llegar a hacer. Y sin embargo es capaz de seguir sorprendiendo, y eso iremos a buscar. Porque el viernes muchos vamos a ir a ver a Charly, el único, el que es todos esos y él mismo a la vez. Nos encontramos ahí.

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