Otros ídolos como Riquelme se fueron mal de Boca

Eliseo Mouriño y Angel Clemente Rojas, en los años 60 y 70, fueron dos referentes que terminaron mal su carrera en el club "xeneize".

05 Jul 2012
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IDOLO. Angel Clemente Rojas, conocido como "Rojitas", fue un gran referente en los años 70 de Boca. Al igual que Riquelme, también se fue mal de Boca.

BUENOS AIRES (por José Luis Ponsico).- El final abrupto de Juan Román Riquelme, último ídolo de Boca Juniors, con más de 350 partidos y 87 goles oficiales en 16 años de trayectoria -algunos en España- no sólo produjo sorpresa por la decisión, horas antes de la final contra Corinthians, sino que remite a otros ídolos en el tiempo.

A fines de 1960 se retiró "mal" Eliseo Mouriño y hace 40 años, comienzos del '72, Angel Clemente Rojas.

Riquelme enfrentado al técnico Julio César Falcioni -nunca se "blanqueó" públicamente- no quiso continuar en Boca tras dos decisiones de la comisión directiva en pocas horas: la "sanción" a Facundo Roncaglia, luego aclarada con el viaje del defensor a Brasil por intervención drástica del "10", y el anuncio del presidente Daniel Angelici sobre la continuidad del cuerpo técnico (Falcioni y ayudantes) "con cualquier resultado".

A fines de 1960 Eliseo Víctor Mouriño se enemistó con el presidente de Boca Juniors, Alberto J. Armando, empresario y dirigente temperamental hace medio siglo.

El popular "Gallego" había sido "5" y capitán durante seis años, figura de la selección nacional en los Sudamericanos de Chile '55 y Buenos Aires '59, aquí ya como "6". Tenía 32 años y Armando lo dejó libre.

Mouriño aceptó una oferta del Green Cross de Chile y en un viaje aéreo cercano a la Cordillera, entre Osorno y Santiago de Chile, el avión se estrelló y no hubo sobrevivientes. El pueblo xeneize lo lloró en silencio.

Nacido en Mataderos, huérfano de padre a los 4 años, gran figura de Banfield en la campaña del '51, llevado a Boca por Emilio Baldonedo, goleador de Huracán en los '40, en diciembre del '60, no tuvo la despedida que se mereció.

Angel Clemente Rojas, formado en los potreros de Sarandí, fue "visto" a los 15 años por Bernardo Gandulla, quien lo fichó. Entre idas y vueltas, el notable habilidoso dejó de asistir a las inferiores pero integró un combinado juvenil -con jugadores de Arsenal de Lavallol- en un preliminar de Boca en Montevideo y "todo el mundo" habló de él.

Armando pidió que lo compraran."¿Cómo lo va a comprar si es del club?", avisó "Nano" Gandulla.

El popular "Rojitas" debutó contra Vélez Sarsfield en el '63 con 18 años. Boca ganó 3 a 0 y la hinchada lo hizo ídolo enseguida. Amague, freno, gambeta corta, movimiento de cintura, zig zag en una baldosa. "Nada por aquí, nada por allá". Un mago.

Esa tarde Alberto Armando le pagó 300 mil pesos -premios distribuidos- según su famoso compañero José Francisco Sanfilippo, entonces con 29 años. "El dinero no le duraba demasiado; pinta y juventud", dijo el "Nene".

Durante siete años, con altas y bajas, Angelito fue ídolo en la Ribera. En 1965 jugó un gran partido contra River, la tarde del gol de Oscar Antonio (Pocho) Pianetti a Amadeo Carrizo desde 35 metros para el empate. Otro final soñado cuando Norberto Menéndez, ex River, le hizo el gol del triunfo faltando poco en La Bombonera.

Rojitas, en el '71, cuando Boca perdía 1-3 contra el eterno rival en cancha de Racing, hizo dos goles en los últimos diez minutos.

"En uno de ellos se la llevó con la mano ante la desesperación del "Bicho" (Orlando) Pellerano, padre de los dos que juegan ahora, uno en Newell’s y otro en Independiente", evocó Daniel Onega, gran figura aquella tarde en Avellaneda y autor de un golazo para el 3-1 parcial.

Curiosamente, seis meses después el propio Alberto J. Armando lo mandaba a Deportivo Municipal de Perú a préstamo.

Hace 40 años el mayor ídolo de la época recalaba en Perú, para luego retornar un año a Boca y pasar por Racing, Nueva Chicago, Lanús y Argentino de Quilmes, en donde cerró su carrera futbolística en 1978. (Télam)

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