"¿Por qué mirar el cielo? Porque es fascinante" - LA GACETA Tucumán

"¿Por qué mirar el cielo? Porque es fascinante"

Olga Pintado, estudiosa de la evolución de las estrellas, destaca que la exploración espacial va más allá de naves y robots de ciencia ficción.

24 Oct 2011 Por Alicia Liliana Fernández
"Son cosas que no salen en los diarios, que no tienen impacto popular. Por ejemplo, en la Estación Espacial Internacional (EEI) permanentemente se están haciendo ensayos de fisiología, de botánica, de genética... Lo que pasa es que siempre se esperan anuncios muy impactantes -que el hombre vaya a la Luna o un robot a Marte-. Pero desde que empezó la investigación espacial hubo desarrollos muy importantes". El concepto le pertenece a la única astrónoma que trabaja en Tucumán y sirve para disipar la sensación de que la carrera espacial es cosa de décadas pasadas o de películas de ciencia ficción. De muy buen humor y, sobre todo, con muchísima sencillez. Olga Pintado confía los secretos y los últimos avances de la profesión que le ha dado satisfacciones científicas y personales.

- ¿Por dónde va la investigación espacial?

- El desarrollo de satélites es muy importante. Los hay de tres tipos: en el lugar, (pruebas en la EEI), los que miran a la Tierra y los que miran al espacio. Los primeros permiten, por ejemplo, según los colores, predecir cómo va a ser ña cosecha ese año, cómo es el estado de contaminación de los mares o si hay algún tipo de derrame. Los que usamos nosotros son los que miran hacia el espacio exterior.

- ¿Cómo ha repercutido la investigación en la astronomía y con qué otros instrumentos?

- En este aspecto siempre se habla del telescopio espacial Hubble, y es sólo uno más. En los 70 ya hubo un telescopio espacial, lo que pasa es que no observaba en el visible, como el Hubble. Aparte, hay muchos telescopios que miden en rayos X, en radiación gamma, en infrarrojo, algunos que miden con determinados tipos de filtros. Visible es lo que podemos ver con los ojos; infrarrojo es una longitud de onda un poco mayor que el ojo no percibe. El primer telescopio espacial observaba en el ultravioleta, una radiación que no percibimos y no llega en gran cantidad a la Tierra. La ventaja es que no tienen atmósfera. Nunca se les nubla ni tienen turbulencias. Pero hay muchos telescopios espaciales en este momento. Está el Keppler, del que más se escucha porque es el que está detectando planetas extrasolares y quizá es el que tiene más prensa. Pero, por ejemplo, el Spitzer (en infrarrojo) hizo una gran cantidad de descubrimientos de estrellas en formación, que miden en infrarrojo.

- ¿Cómo es la carrera espacial en Argentina?

- Está la Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (Conae) que ya ha puesto en órbita varios satélites propios, uno de ellos hace poco, el SAC-D. Hay grupos que trabajan con esos satélites en Córdoba, Buenos Aires y en la Patagonia. En Astronomía se hacen muchas observaciones, pero los datos son públicos.

- ¿Qué estudia usted?

- Nosotros estudiamos cómo evolucionan las estrellas que tienen anormalidades químicas. Una estrella se considera normal si es parecida al sol. Las que no tienen esa composición química son las que se consideran "químicamente peculiares". Estudiamos, con distintos grupos de astrónomos, cómo se forman, cómo evolucionan, y ahora se está empezando a ver cómo van a morir. Pero todavía falta mucho...

- ¿Cómo es eso de que los astrónomos operan en red?

- Trabajo con grupos de distintos países. Deben ser más de 400. He publicado trabajos con 50 o 60. Dentro de la Unión Astronómica Internacional, entre quienes estudian las estrellas algunos estudian sus atmósferas, otros, las variables, y otros las químicamente peculiares.

- ¿Quiénes trabajan en la disciplina en Tucumán?

- Estoy sola (se ríe). Hice mi doctorado en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) en Física de la Ionósfera. Viví en San Juan, y el director del Observatorio El Leoncito me invitó a trabajar con ellos. Entonces empecé a trabajar en astronomía. Hay tres chicas licenciadas en Física que se fueron a hacer astronomía en otros países.

- ¿No existe la carrera?.

- No es necesario. En Argentina la mitad somos físicos y la otra mitad, astrónomos. En la Universidad de Buenos Aires (UBA) no existe la carrera pero tienen el Instituto de Astronomía y Física del Espacio, donde se hace investigación. En Córdoba, en San Juan y en La Plata hay físicos trabajando. De hecho, en muchos países no existe como carrera de grado.

- ¿Con qué asiduidad hace observaciones desde telescopios?

- Cuatro veces al año... depende... El proceso para obtener un turno de observación en un telescopio es arduo en cualquier lugar del mundo. Uno tiene que presentar al comité científico un proyecto y un pedido de tiempo de observación que justifique qué se que quiere hacer, cómo, con qué instrumentos, y en qué época del año, además de los antecedentes del grupo de estudio.

- ¿Se puede hablar de calidad de un telescopio?

- La calidad del telescopio depende del tamaño del espejo. El Gemini (8m, Chile y Hawai) es de los más grandes.

- ¿Cuántos hay en el Hemisferio Sur?

-Hay muchos porque en Chile están el Observatorio Europeo del Sur, el Cerro Tololo (un consorcio de universidades norteamericanas), Las Campanas (de universidades canadienses); hay en Sudáfrica y en Australia.

- ¿Por qué tantos?

- Lo que pasa es que en el Hemisferio Sur tenemos una posición privilegiada para ver el cielo, porque el centro de la galaxia se ve mejor desde el Hemisferio Sur que desde el Norte. Y las Nubes de Magallanes, las dos galaxias más cercanas, solamente se ven desde este hemisferio. Es más, se las puede ver a simple vista en un lugar oscuro.

- ¿Cómo se hace para observar las estrellas sin instrumentos?

- Simplemente con ir a un lugar oscuro y tirarse a mirar el cielo. En el centro de las ciudades es difícil observar, porque hay mucha contaminación lumínica. En Tucumán, se suman la contaminación por polvo en suspensión y la que produce la zafra. En las ciudades no se cuida mucho hacia dónde se pone la luz y se arroja mucha hacia el cielo. Resulta sorprendente que eso ocurra en Tucumán, donde contamos con uno de los laboratorios de luminotecnia más importantes del país. Una ciudad impactante es Tucson (EEUU), con iluminación eficiente, que está rodeada de observatorios.

- ¿Por qué hay que mirar el cielo aunque no seamos astrónomos?

- Porque es fascinante. Hay tanto para descubrir... Objetos que se mueven, muchos satélites que pasan, que no todas las estrellas tienen el mismo color, estrellas que están en grupos, nubes que no son meteorológicas, nebulosas que se pueden ver a simple vista... Es maravilloso.

En la web
www.espacioprofundo.com.ar
www.circuloastronomico.cl
www.fcaglp.unlp.edu.ar
www.www.nasa.gov
www.www.cielosur.com
www.estacionespacial.com
www.astronomiaargentina.org.ar

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