Se profundiza el choque diplomático por las Malvinas

El Gobierno ratificó su voluntad de negociar la soberanía en el marco de una resolución aprobada por las Naciones Unidas en 1985. El vocero de la embajada de Gran Bretaña en Buenos Aires defendió el derecho a la autodeterminación de los isleños. "Una población trasplantada", dijo Timerman.

18 Jun 2011
BUENOS AIRES.- En medio de la nueva escalada por el conflicto de Malvinas, los gobiernos argentino y británico mantuvieron ayer un nuevo cruce de declaraciones, luego de que la embajada inglesa en Argentina reiterara la postura de la autodeterminación de los habitantes de las Islas.

"Esta posición desobedece las contundentes decisiones de las Naciones Unidas ya que en 1985 la Asamblea General rechazó la aplicabilidad del principio de libre determinación a la Cuestión de las Islas Malvinas cuando por amplia mayoría decidió rechazar dos propuestas británicas que buscaban incorporar dicho principio a esta controversia", recordó el canciller Héctor Timerman.

De esa forma salió a rechazar los argumentos británicos expresados por el vocero de la embajada del Reino Unido en Argentina, quien había reiterado que la posición de Inglaterra sobre la soberanía del archipiélago se basa en el derecho de autodeterminación de los habitantes de las Islas.

Esta cuestión volverá a aflorar el martes durante la sesión anual del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas a la que asistirá Timerman como cabeza de la delegación argentina y en la que el organismo volverá a instar a las partes a sentarse a negociar pese a la negativa británica.

Desde la embajada

"El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía en las Islas Falklands (denominación que dan los británicos) y no está dispuesto a negociar ese aspecto, hasta tanto lo digan su habitantes, en respeto a su derecho a la autodeterminación y cumpliendo con lo que establecen las Naciones Unidas", había señalado el vocero de la embajada. El portavoz también había señalado que el gobierno británico se encontraba "extrañado" por la reacción de la presidenta, Cristina Fernández, ante el pronunciamiento del primer ministro David Cameron.

"Esta política deliberada, claramente contraria al derecho internacional, provocó que en este caso exista un territorio colonizado pero no un pueblo colonizado, ya que la población de las islas fue trasplantada y es esencialmente de nacionalidad británica", indicó Timerman.

Este nuevo cruce se produjo luego de que Cristina pronunciara un duro discurso contra el Reino Unido y calificara las palabras de Cameron como un "gesto de mediocridad y estupidez".

"Estamos extrañados", resumió el vocero de la embajada británica sobre la reacción de la jefa de Estado. (NA)

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