En Tucumán ya usan prótesis en cirugías de hernia de disco

Aplicaron con éxito el nuevo recurso quirúrgico en dos pacientes con discopatía cervical. El neurocirujano Alvaro Campero y el traumatólogo Ramiro Barrera llevaron a cabo las operaciones. "Hace falta un servicio de cirugía espinal en el Hospital Padilla".

PIONEROS. Barrera y Campero utilizaron por primera vez en la provincia la cirugía de avanzada, que beneficia a los pacientes de hasta 45 años. LA GACETA / FRANCO VERA PIONEROS. Barrera y Campero utilizaron por primera vez en la provincia la cirugía de avanzada, que beneficia a los pacientes de hasta 45 años. LA GACETA / FRANCO VERA
27 Enero 2011
"Hace cuatro meses comencé con dolores punzantes de cabeza, contracturas en el cuello y muchos malestar en la zona. Me dijeron que tenía hernia de disco. Hice fisioterapia, tomé calmantes y, cuando comencé a perder sensibilidad en el brazo izquierdo, me dijeron que la única solución era quirúrgica. Hace una semana me operaron y me coloraron una prótesis artificial entre la quinta y la sexta vertebral cervical. Quedé muy bien. Sólo siento una pequeña molestia tragar (por la entubación) que me irá pasando". Este testimonio es de Cristian Rodríguez, de 37 años, uno de los dos primeros pacientes operados en Tucumán con la nueva técnica que implica el uso de prótesis discal. La otra beneficiada fue una mujer de 35 años, del sur de la provincia y paciente del Siprosa y fue intervenida en el Hospital Padilla. Las dos operaciones estuvieron a cargo del neurocirujano Alvaro Campero y del traumatólogo Ramiro Barrera y a ambos pacientes le habían diagnosticado hernia de disco degenerativa, de origen genético.

"La hernia de disco es una enfermedad de la columna vertebral, que aparece cuando el disco -que separa una vértebra de otra- modifica su consistencia o se corre de su lugar. Este desplazamiento deja a la médula espinal y a las raíces de los nervios comprimidos dentro de estructuras duras como son las vértebras. Puede tener origen degenerativo o producirse a raíz de alguna lesión", explicó Campero a LA GACETA.

La operación tradicional consistía en retirar el disco dañado y separar las vértebras (para descomprimir la médula) con una especie de tarugos de hueso del propio paciente que se extraía de la cresta ilíaca de su cadera. Las vértebras quedaban fijas y el postoperatorio requería el uso del collar de Filadelfia un par de meses hasta que el injerto se fijara. La nueva tendencia es no fijar las vértebras afectadas en la medida de lo posible, "aunque la fijación en algunos casos casos es indispensable", precisó el neurocirujano. Esta cirugía está indicada en pacientes de hasta 45 años, que no tengan artrosis ni osteoporosis.

La prótesis discal actúa como el disco fisiológico, y por esta razón la columna trabaja luego de la cirugía en forma normal (ver "Se recupera...").

Campero dijo que urge la necesidad de armar en el Padilla un servicio de cirugía espinal, para que los pacientes sin obra social -que dependen del Siprosa y del hospital público- puedan ser operados de hernia de disco, escoliosis y de tumores de médula.

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